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Nidar
— Glosario · Letra E

Estreptococo B (EGB)

Bacteria que coloniza de forma natural el tracto digestivo y vaginal de muchas mujeres sin causar síntomas. En el recién nacido puede producir infecciones graves, por eso se hace un cultivo vagino-rectal en la semana 35-37 para administrar antibiótico profiláctico durante el parto si el resultado es positivo.

Dos países vecinos, dos estrategias opuestas

En España a casi todas las embarazadas se les hace un cultivo vaginal y rectal al final del embarazo, y a las que dan positivo se les pone antibiótico en el parto. Es lo que se llama cribado universal. En el Reino Unido, en cambio, no se hace cultivo de rutina: el antibiótico se da a las mujeres que tienen factores de riesgo, como un hijo anterior con infección por estreptococo B, fiebre durante el parto, parto prematuro o un hallazgo casual de la bacteria en otro análisis del embarazo. Es la estrategia basada en riesgo. Las dos parten del mismo hecho: el estreptococo del grupo B vive en el intestino y la vagina de muchas mujeres sanas sin causar nada, y el problema aparece solo cuando pasa al bebé durante el parto.

¿Cuánto coloniza? Depende mucho de la población. En 4.532 embarazadas estudiadas en el Hospital La Fe de Valencia entre 2013 y 2015, la tasa de colonización fue del 12,47 %, y variaba según el país de origen de la madre: más baja en las nacidas en Europa occidental o Norteamérica y bastante más alta en las nacidas en África o el subcontinente indio. Es decir, en una consulta española en torno a una de cada ocho embarazadas sale positiva, y casi ninguna de ellas tiene un solo síntoma. Por eso ese positivo es un dato de colonización, no un diagnóstico de infección, y no tiene nada que ver con la higiene ni con la pareja.

Qué ha conseguido cada estrategia, con datos

Las cifras españolas son de las mejores del mundo en esto. La red neonatal Grupo Castrillo, que agrupa 44 unidades neonatales, ha registrado las sepsis de transmisión vertical en más de 2,1 millones de nacimientos entre 1996 y 2018. En ese periodo, la incidencia de sepsis por estreptococo B bajó de 1,25 a 0,21 casos por cada 1.000 nacidos vivos, una reducción de más del 80 % que coincide con la implantación del cribado universal y la profilaxis intraparto. El estreptococo B sigue siendo, aun así, el germen más frecuente en esas sepsis, con un 33,1 % de los casos, seguido de cerca por E. coli, y la mortalidad global por sepsis de transmisión vertical bajó en esos años de 0,21 a 0,13 por cada 1.000 nacidos vivos.

En el Reino Unido la historia ha ido en sentido contrario. Una vigilancia nacional en 2014-2015 encontró una incidencia de enfermedad precoz por estreptococo B, la de la primera semana de vida, de 0,57 por cada 1.000 nacidos vivos, más alta que los 0,48 medidos en 2000-2001, y los autores concluyeron que la carga de la enfermedad precoz no había bajado pese a las guías de prevención y que hacían falta estrategias nuevas. Las definiciones de los dos registros no son idénticas, así que la comparación exacta no es posible, pero la diferencia de tendencia es clara, y es la razón de que en el Reino Unido se esté evaluando si pasar al cribado. Ninguna de las dos estrategias toca la infección tardía, la que aparece entre la primera semana y los tres meses: en el mismo estudio británico fue de 0,37 por 1.000.

Si en tu analítica pone «EGB positivo»

No hay que hacer nada antes del parto, y eso es lo primero que conviene saber. No se da antibiótico en el embarazo para eliminar la bacteria, porque la protección que importa es la que llega al bebé en el momento de nacer, y un tratamiento semanas antes no la garantiza. Lo que sí tienes que hacer es asegurarte de que el resultado consta en tu historia y decirlo al llegar al hospital, sobre todo si vas a parir en un centro distinto del que hizo el cultivo. Y adelantar un poco la ida al hospital cuando empiece el parto o se rompa la bolsa: el antibiótico intravenoso protege mejor cuanto más tiempo lleva puesto antes del nacimiento, y las guías buscan que pasen al menos cuatro horas.

Si el parto va más rápido y no da tiempo, el bebé no queda desprotegido: lo que cambia es la vigilancia del recién nacido en las primeras horas, según su estado y los protocolos del hospital. Recuerda también que el resultado caduca: el cultivo refleja la colonización de ese momento y por eso se hace en las últimas semanas, lo más cerca posible del parto. Si pasadas unas semanas el parto no ha llegado, pregunta si toca repetirlo. Y una cosa que se olvida con frecuencia: si en otro análisis del embarazo, por ejemplo un urocultivo, apareció estreptococo B, eso ya cuenta como positivo aunque el cultivo vaginal salga negativo, y lo normal es que te pongan antibiótico en el parto igualmente.