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Nidar
— Glosario · Letra B

Bacteriuria asintomática

Presencia de bacterias en la orina, en cantidad significativa en un urocultivo, sin ningún síntoma de infección. En el embarazo se busca con un urocultivo en los primeros controles y se trata aunque no moleste, porque sin tratamiento aumenta el riesgo de pielonefritis, la infección del riñón.

Por qué te miran la orina aunque estés perfectamente

La bacteriuria asintomática es exactamente lo que dice el nombre: bacterias en la orina sin escozor, sin ganas constantes de orinar, sin fiebre, sin nada. No se nota, y por eso solo se encuentra si se busca con un urocultivo, que es un cultivo de la orina en el laboratorio, no la tira reactiva. El resultado se considera positivo cuando crece un mismo germen por encima de 100.000 unidades formadoras de colonias por mililitro, el umbral clásico que siguen usando los estudios. No es rara: la revisión Cochrane la sitúa entre el 2 % y el 15 % de los embarazos, y en el estudio holandés más reciente, con 4.283 embarazadas analizadas entre las semanas 16 y 22, salió en 248, un 5,8 %.

Fuera del embarazo casi nunca se trata, así que la pregunta lógica es por qué aquí sí. La razón es el riñón. En los ensayos antiguos, hasta un 30 % de las embarazadas con bacteriuria sin tratar acababan con una pielonefritis, una infección que en el embarazo suele obligar a ingresar. La Cochrane de 2019, con 15 estudios y más de 2.000 mujeres, encontró que el antibiótico reduce ese riesgo a una cuarta parte (riesgo relativo de 0,24), y también apuntaba a menos partos prematuros y menos bebés de bajo peso. Pero con una advertencia que casi nadie cita: la certeza de esas tres conclusiones es baja, porque solo uno de los 15 ensayos tenía bajo riesgo de sesgo.

Lo que dicen los datos nuevos, que no es lo que repite el manual

Los ensayos en los que se basa el cribado se hicieron hace más de 30 años, y en 2015 un grupo holandés decidió comprobar si sus cifras seguían valiendo. Siguieron a las 248 mujeres con bacteriuria: a una parte no se les dio antibiótico y otras 85 entraron en un ensayo aleatorizado de nitrofurantoína frente a placebo. El resultado cambia bastante la foto. Sin tratamiento, la pielonefritis apareció en el 2,4 % de las mujeres con bacteriuria, frente al 0,6 % de las que tenían la orina limpia. El riesgo relativo sigue siendo claramente mayor, unas cuatro veces, pero en números absolutos está muy lejos de aquel 30 %.

Y el dato que más desmiente lo que se lee por ahí: en ese estudio, la bacteriuria asintomática no se asoció al parto prematuro. Las mujeres con bacteriuria sin tratar tuvieron pielonefritis, parto prematuro o ambos en un 2,9 %, frente al 1,9 % de las que no la tenían, una diferencia que no alcanzó significación. Los autores llegaron a cuestionar el cribado sistemático en embarazos sin complicaciones. La práctica no ha cambiado, y tiene lógica: una pielonefritis en el embarazo es seria y el tratamiento es corto y barato. Pero sí cambia el mensaje para ti: si te sale positiva, se trata para proteger tu riñón, y no hace falta que pases el resto del embarazo con miedo a que el bebé se adelante por esto.

Si en tu urocultivo pone «positivo»: qué pasa ahora

Te pautarán un antibiótico compatible con el embarazo, elegido según el antibiograma, que es la parte del informe que dice a qué fármacos es sensible la bacteria. Sobre cuántos días, hay una revisión Cochrane específica: comparó 13 ensayos de dosis única frente a tratamientos de cuatro a siete días. Mezclando todos los fármacos, las diferencias eran poco claras, pero en los ensayos de buena calidad que usaban el mismo antibiótico, la dosis única fallaba más a menudo (riesgo relativo de no curarse de 1,72), y en un ensayo se asoció a más bebés de bajo peso. Si te dan una pauta, termínala aunque no notes nada, porque no notabas nada desde el principio. Lo habitual es repetir el urocultivo al acabar para confirmar que la bacteria se ha ido, ya que puede volver.

Hay un caso con consecuencias propias: que el germen del urocultivo sea el estreptococo del grupo B. Encontrarlo en la orina, en cualquier momento del embarazo, indica que estás colonizada, y las recomendaciones indican antibiótico intravenoso durante el parto para proteger al bebé, igual que si el cultivo vaginal y rectal del final del embarazo hubiera salido positivo. Si es tu caso, asegúrate de que conste en tu historia y dilo al llegar al paritorio. Y mientras tanto, lo que no hay que dejar pasar: fiebre, escalofríos o dolor en la zona lumbar o los costados son señales de que la infección puede haber llegado al riñón, y eso se consulta el mismo día, no en la siguiente revisión.