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Nidar
— Glosario · Letra P

Parto prematuro

Parto que ocurre antes de las 37 semanas completas de gestación. Cuanto más prematuro es el bebé, mayor es el riesgo de complicaciones respiratorias y neurológicas. La OMS lo clasifica en prematuro extremo (menos de 28 semanas), muy prematuro (de 28 a 31+6) y moderado o tardío (de 32 a 36+6); se llama prematuro tardío al nacido entre la 34 y la 36+6.

Semana a semana: las cifras de supervivencia en España

Es más común de lo que parece: la OMS calcula 13,4 millones de nacimientos prematuros en 2020, más de 1 de cada 10 bebés. Y divide la prematuridad en tres grupos: extrema, antes de la semana 28; muy prematura, de la 28 a la 31+6; y moderada o tardía, de la 32 a la 36+6. Cuanto más cerca de la 37, mejor pronóstico, y la propia OMS estima que en los países de renta alta mueren menos del 10 % de los prematuros extremos. Donde cada semana pesa de verdad es en el límite de la viabilidad, y para esa franja hay datos españoles: los del registro de grandes prematuros de la red neonatal española SEN1500.

Un análisis publicado en 2023 con 8.284 bebés nacidos entre la semana 22 y la 26+6 en España, de 2004 a 2019, dio estas cifras de supervivencia cuando se intentaba reanimar al bebé: 8,7 % a las 22 semanas, 21,6 % a las 23, 40,6 % a las 24, 59,9 % a las 25 y 74,7 % a las 26. Todas mejoraron a lo largo del periodo salvo la de la semana 22. El mismo trabajo muestra que la decisión de reanimar no es automática en el límite: se intentó en el 41,4 % de los nacidos a las 22 semanas y en el 80,8 % a las 23, y a partir de la 24 en casi todos. Son cifras de supervivencia, no de supervivencia sin secuelas, y en esas semanas es razonable pedir al equipo de neonatología que te explique las suyas antes del parto si hay tiempo.

Los corticoides: el tratamiento que más mueve esas cifras

Si hay riesgo de que el bebé nazca antes de tiempo, lo más útil que se puede hacer por él es una tanda de corticoides a la madre. La revisión Cochrane de 2020, con 27 ensayos y más de 11.000 mujeres, concluyó con evidencia de certeza alta que reducen la muerte perinatal (riesgo relativo 0,85), la muerte neonatal (0,78) y el síndrome de dificultad respiratoria (0,71), y que probablemente reducen la hemorragia cerebral (0,58) y el retraso del desarrollo en la infancia. En cifras absolutas, por cada 100 bebés tratados hay unas 2 muertes perinatales y unos 4 casos de dificultad respiratoria menos, y el efecto se mantiene tanto en hospitales con muchos recursos como con pocos. No cambian el peso al nacer, y en la madre no se vieron diferencias claras en infección del útero. El dato de España ilustra la distancia entre saberlo y hacerlo: en la serie SEN1500 solo recibieron corticoides el 19,6 % de los nacidos a las 22 semanas y el 58,1 % a las 23, menos que los que luego se intentó reanimar.

La guía NICE los ofrece entre la semana 24+0 y la 33+6 si hay amenaza, parto establecido, rotura de la bolsa o un parto prematuro programado; los plantea entre la 34+0 y la 35+6; y entre la 22+0 y la 23+6 pide decidirlo hablándolo con la familia y el equipo. Admite una segunda tanda si la primera fue hace más de 7 días, estás por debajo de la semana 34 y el parto parece inminente, pero nunca más de dos. El sulfato de magnesio, que protege el cerebro del bebé cuando el parto es inminente antes de la semana 34, se cuenta en la ficha de tocólisis.

«Amenaza de parto prematuro»: cómo se sabe si va en serio

Muchas mujeres que llegan al hospital con contracciones antes de tiempo no dan a luz en los días siguientes, y las pruebas que se usan sirven sobre todo para descartar, que es lo que evita ingresos y tratamientos innecesarios. NICE lo organiza por semanas. Antes de la 29+6, con sospecha clínica basta para tratar. A partir de la 30+0 se mide el cuello del útero por ecografía vaginal: si mide más de 15 mm, es poco probable que estés de parto y se valora con calma si volver a casa; si mide 15 mm o menos, se trata como parto prematuro. Si no hay ecografía disponible, la alternativa es la fibronectina fetal, una proteína que se busca en el flujo vaginal: por debajo de 50 ng/ml el resultado es negativo y el parto en las siguientes 48 horas es poco probable.

Si te han escrito «amenaza de parto prematuro» y te mandan a casa, eso es exactamente lo que significa un resultado tranquilizador, pero debes volver si las contracciones siguen o reaparecen. Un detalle práctico: la muestra para la fibronectina debe tomarse antes de cualquier tacto vaginal, así que no te extrañe que te pidan esperar. Y si en una ecografía entre las semanas 16 y 24 te han medido un cuello de 25 mm o menos, la guía ofrece progesterona vaginal o un cerclaje según tu historia, con una diferencia de calendario: la progesterona se empieza entre la semana 16 y la 24 y se mantiene hasta al menos la 34, así que merece la pena que esa medida no se quede sin comentar en la consulta.