Saltar al contenido principal
Nidar
Bienestar8 de mayo de 2026· 8 min de lectura

Estreptococo del grupo B en el embarazo: qué es y qué pasa si el resultado es positivo

El cultivo vagino-rectal de la semana 35-37 es una prueba rutinaria que pocas madres entienden bien. Saber qué significa un positivo —y qué no significa— cambia cómo vives esa semana.

Estreptococo del grupo B en el embarazo: qué es y qué pasa si el resultado es positivo

Hacia la semana 35-37 del embarazo, el protocolo de seguimiento prenatal incluye un cultivo vagino-rectal que muchas mujeres reciben sin demasiada explicación. La matrona toma la muestra, se manda al laboratorio y unos días después llega un resultado que puede ser positivo o negativo. Si es positivo, lo habitual es que se anote en la cartilla y se diga algo del tipo "habrá que ponerte antibióticos durante el parto". Y muchas mujeres llegan al parto sin entender bien qué es eso ni qué implica.

Qué es el Streptococcus agalactiae

El Streptococcus agalactiae, también conocido como estreptococo del grupo B o SGB, es una bacteria que vive habitualmente en el intestino y en el tracto genital inferior de los adultos sin causar ningún problema. No es una infección de transmisión sexual, no es señal de falta de higiene y no indica ninguna patología materna.

La colonización —que es el término correcto, no infección— es intermitente y puede cambiar a lo largo del tiempo. Una mujer puede ser positiva en una semana y negativa semanas después, o al revés. Por eso el cultivo se hace en el tercer trimestre y no antes: el resultado tiene más valor predictivo cuanto más cerca está del parto.

En España, según los datos del Ministerio de Sanidad, entre el 10 y el 30 % de las embarazadas están colonizadas por SGB en el tercer trimestre.

Por qué se hace el cultivo

El SGB en la madre no causa ningún problema. El riesgo es otro: durante el parto vaginal, el bebé puede entrar en contacto con la bacteria al pasar por el canal del parto y colonizarse. En la gran mayoría de casos, esto no tiene consecuencias. Pero en una pequeña proporción de recién nacidos —especialmente los prematuros, los que tienen el sistema inmune inmaduro o los que están expuestos durante muchas horas—, el SGB puede causar sepsis neonatal, neumonía o meningitis.

La enfermedad neonatal precoz por SGB, sin profilaxis antibiótica, afecta a entre 1 y 2 de cada 1.000 recién nacidos de madres colonizadas. Con la profilaxis antibiótica intraparto, esa tasa se reduce en más del 80 %.

Ese es el motivo del cultivo: identificar quién necesita profilaxis para proteger al recién nacido.

Qué significa un positivo

Un resultado positivo en el cultivo significa que eres portadora de SGB en el momento del estudio. Significa colonización, no infección. No significa que estés enferma, que el bebé vaya a infectarse, ni que el parto vaya a ser complicado.

Significa que cuando llegues al hospital en trabajo de parto, el equipo necesita saber el resultado para administrarte antibióticos por vía intravenosa.

La profilaxis antibiótica intraparto

El protocolo estándar es la administración de penicilina G intravenosa al inicio del trabajo de parto, con dosis repetidas cada cuatro horas hasta el parto. En mujeres alérgicas a la penicilina se usan alternativas según el grado de la alergia.

Un matiz importante: la profilaxis no se da durante el embarazo, sino durante el parto. Dar antibióticos durante el embarazo no elimina la colonización de forma duradera —la bacteria reaparece— y generaría resistencias sin beneficio real. La profilaxis intraparto es la intervención que tiene eficacia demostrada.

Para que la profilaxis sea óptima, la primera dosis se administra idealmente al menos cuatro horas antes del nacimiento. Cuando ese margen no existe —partos muy rápidos, llegada tardía al hospital— el equipo lo tiene en cuenta.

Qué pasa si no da tiempo a recibir los antibióticos

Un parto rápido o inesperado puede hacer que no haya margen para la profilaxis completa. En ese caso, el protocolo no se abandona: el equipo hace un seguimiento estrecho del recién nacido durante las primeras horas y días de vida para detectar cualquier signo precoz de infección. La observación neonatal es más prolongada y más activa.

Esto no es un fracaso del protocolo ni una señal de alarma automática: es la alternativa establecida cuando la profilaxis no ha sido posible. La mayoría de recién nacidos en esta situación no desarrollan ninguna complicación.

Quién recibe profilaxis directamente, sin cultivo previo

Hay situaciones en las que no se espera al resultado del cultivo y se administra profilaxis directamente:

  • Parto prematuro (antes de la semana 37), porque el cultivo puede no haberse hecho todavía.
  • Fiebre intraparto, que puede indicar infección.
  • Rotura de membranas de más de 18 horas, que aumenta el riesgo de colonización ascendente.
  • Bacteriuria por SGB durante el embarazo, que se considera un signo de colonización intensa.

En todos estos casos la profilaxis se administra independientemente del resultado del cultivo o de que no exista cultivo previo.

Desmontando el miedo al positivo

Un resultado positivo en el cultivo de SGB no pone al bebé en peligro si el protocolo se sigue. La profilaxis antibiótica es efectiva, bien tolerada y de uso establecido desde hace décadas.

Lo que sí tiene sentido hacer es asegurarse de que el resultado del cultivo figura claramente en la documentación que llevas al hospital y de que el equipo lo conoce al ingreso. En algunos hospitales está en la historia digital, en otros es la cartilla física lo que circula. No asumas que el equipo ya lo sabe: dilo en voz alta cuando llegues.

Lo que dice la matrona
El positivo en SGB es lo que más angustia innecesaria genera en el tercer trimestre. Llegan al paritorio con más miedo por eso que por el parto en sí. Lo que hay que saber es simple: si el cultivo es positivo, recibes penicilina en el gotero durante el parto. El equipo lo gestiona. No necesitas hacer nada diferente durante el embarazo, no necesitas tratarte antes y el positivo no cambia el tipo de parto ni el plan de nacimiento. Lo único que necesitas es llevar el resultado contigo y decirlo al ingreso.

El cultivo vagino-rectal del tercer trimestre es una prueba sencilla con un impacto real sobre la salud del recién nacido. Entender qué significa el resultado —positivo o negativo— permite llegar al parto con información, no con miedo.

Sobre la autora
Equipo Nidar
Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, revisada por matronas colegiadas.

Descarga gratis ✻

Lista completa de la canastilla.

Las 47 cosas que necesitas (y las 23 que te quieren vender pero no). PDF imprimible, organizado por habitación. Suscríbete y te llega al instante.

✻ Sin spam✻ Una carta al mes✻ Cancela cuando quieras
Gratis · PDF · 12 páginas