Metrorragia
Sangrado de origen uterino que aparece fuera de la menstruación; en el embarazo, cualquier sangrado uterino. Lo que define el término es el momento en que ocurre, no la cantidad. En el primer trimestre es frecuente y no siempre indica un problema grave, pero siempre debe consultarse para descartar causas importantes.
Qué dice exactamente la palabra, y en qué se diferencia de las otras
«Metrorragia» está construida con dos piezas griegas: metra, útero, y el sufijo -rragia, flujo que brota. Nombra un sangrado de origen uterino que aparece fuera del momento en que tocaba la regla; lo que define el término es el cuándo, no el cuánto. Ahí está la diferencia con las palabras vecinas, que se confunden constantemente. Menorragia e hipermenorrea describen una regla que llega cuando toca pero es demasiado abundante o demasiado larga: lo que define esos términos es el cuánto. Menometrorragia era la mezcla de ambas cosas. Y spotting, o manchado, es un sangrado tan escaso que no llega a manchar una compresa: apenas unas gotas en la ropa interior o al limpiarse. Que en tu informe ponga «metrorragia» no dice, por tanto, que hayas sangrado mucho; dice que has sangrado fuera de sitio.
La segunda cosa que conviene saber es que ese vocabulario está oficialmente en retirada. En la reunión de consenso que dio origen a la nomenclatura actual se constató que no existía una definición consensuada de términos como menorragia, metrorragia o hipermenorrea —cada texto los usaba a su manera— y se recomendó abandonarlos en favor de descripciones simples, con definiciones claras y traducibles a cualquier idioma. En las votaciones, el 90,7 % de los participantes aceptó «sangrado uterino anormal» como término paraguas y el 83,5 % estuvo de acuerdo en que «sangrado menstrual abundante» sustituyera a «menorragia». De ahí salieron los dos sistemas FIGO publicados juntos en 2011 y revisados en 2018: uno para nombrar los síntomas y otro, el acrónimo PALM-COEIN, para clasificar las causas. La idea de fondo es sencilla: describir el sangrado —cada cuánto, si es regular, cuánto dura, cuánto mancha— en lugar de etiquetarlo en griego.
En el embarazo, qué se descarta primero según el trimestre
Cuando la palabra aparece en un informe de urgencias de una embarazada, lo relevante no es la etiqueta sino el orden en que el profesional va descartando cosas, y ese orden lo marca la semana. En el primer trimestre lo primero que hay que excluir es un embarazo ectópico, porque es la única causa que puede poner en riesgo la vida de la madre en pocas horas; para eso se usan la hCG y la ecografía transvaginal, no la exploración. Después se comprueba si la gestación está dentro del útero y cómo evoluciona, lo que orienta hacia una amenaza de aborto o un aborto en curso. Y solo entonces entran las causas benignas, que son muchas: el sangrado de implantación, los cambios en los vasos del cuello del útero, que sangran con facilidad tras las relaciones o una citología, y las infecciones, urinarias o de transmisión sexual. El NHS incluye todas ellas en su lista de causas de sangrado en el embarazo, junto con el embarazo molar.
A partir de la segunda mitad del embarazo cambia la lista. Las dos causas que marcan el manejo son la placenta previa y el desprendimiento de placenta, y esa es la razón de un detalle que sorprende a muchas mujeres: ante un sangrado del tercer trimestre no se hace un tacto vaginal hasta saber por ecografía dónde está la placenta. Cerca de la fecha aparece además el tapón mucoso con sangre, el llamado «marcador» o «señal», que no es una complicación sino una de las formas en las que puede empezar el parto. Y hay una cosa práctica que conviene tener a mano en cualquier trimestre: que conste tu grupo sanguíneo y tu Rh, porque el equipo lo va a preguntar. El NHS recuerda también que a veces no se llega a identificar la causa del sangrado y aun así el embarazo sigue adelante con normalidad.
Cuándo es una urgencia y cuándo puede esperar
Hay cuatro situaciones en las que no se espera a nada: dolor abdominal intenso, del que no te deja concentrarte en nada; dolor en el hombro, que suena raro y es importante, porque es la forma en que se manifiesta la irritación del diafragma por sangre en el abdomen y es un aviso clásico de embarazo ectópico; encontrarte mareada, con náuseas, a punto de desmayarte o perder el conocimiento; y sangrado abundante, entendido como empapar una compresa poco después de habértela puesto. Con cualquiera de ellos, el NHS indica llamar directamente al teléfono de emergencias; aquí, acudir a urgencias o llamar al 112.
El resto de los sangrados no son una emergencia, pero tampoco son algo que se comente en la próxima revisión. La recomendación del NHS para un manchado o un sangrado leve sin dolor, o con molestias leves, es contactar el mismo día con la unidad de embarazo precoz o con la matrona, no esperar. Mientras tanto hay tres cosas útiles y una inútil. Las útiles: usar compresa y no tampón, fijarte en el color y en cuántas compresas manchas para poder decirlo con datos, y anotar si hubo relaciones o una exploración en las horas previas, porque eso orienta a una causa cervical y ahorra pruebas. La inútil es buscar la palabra del informe: «metrorragia» describe el hecho de haber sangrado y no contiene ninguna información sobre la causa ni sobre la gravedad. Esa información está en la ecografía y en la analítica que te hicieron después, y es lo que hay que preguntar.
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