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Nidar
— Glosario · Letra E

Embarazo ectópico

Embarazo que se implanta fuera de la cavidad del útero, casi siempre en una trompa de Falopio. Puede causar la rotura de la trompa y una hemorragia interna grave, por lo que se trata como una urgencia. Según el caso se resuelve con cirugía, con metotrexato o, si es pequeño y la hCG está baja y bajando, vigilando sin intervenir.

Tres números deciden el tratamiento, y ninguno es el que imaginas

Cuando un ectópico se diagnostica pronto y la mujer está estable, sin sangrado interno, casi nunca se decide por intuición: se decide con tres datos del informe. El primero es la hCG en sangre, que en los informes españoles aparece en mUI/ml, una unidad equivalente a la UI/L de las guías. El segundo es el tamaño de la masa que se ve junto al ovario, la «masa anexial», con un corte en 35 mm. El tercero es si en esa masa se ve latido. A eso se suma algo que no es un número pero pesa igual: si hay dolor importante y si puedes volver a los controles.

La guía británica del NICE lo ordena así. Con la mujer estable, sin dolor, una masa de menos de 35 mm sin latido y una hCG de 1.000 o menos, se ofrece esperar, y entre 1.000 y 1.500 puede plantearse también. Con hCG por debajo de 1.500 y esas mismas condiciones, el tratamiento de primera elección es el metotrexato. Entre 1.500 y 5.000 se ofrece elegir entre metotrexato y cirugía, sabiendo que con el fármaco aumenta la probabilidad de necesitar un segundo tratamiento. Y se va directamente a cirugía si hay dolor importante, una masa de 35 mm o más, latido visible o una hCG de 5.000 o más. Otras guías usan cortes algo distintos, pero la lógica es la misma: cuanto más grande y activo es el ectópico, menos margen hay para esperar.

Conservar la trompa no mejora la fertilidad: lo que dijo el ensayo

La intuición dice que, si hay que operar, mejor abrir la trompa, sacar el embarazo y dejarla en su sitio (salpingostomía o salpingotomía) que quitarla entera (salpingectomía). Dos trompas parecen más fertilidad que una. Un ensayo europeo publicado en The Lancet en 2014, el ESEP, lo puso a prueba con 446 mujeres con la otra trompa sana. A los tres años, el 60,7 % de las que conservaron la trompa y el 56,2 % de las que la perdieron habían conseguido un embarazo evolutivo de forma natural, una diferencia que no fue significativa. A cambio, conservar la trompa tuvo un precio: restos de tejido del embarazo que persistían en el 7 % frente a menos del 1 %, y un 20 % en las que hubo que acabar quitando la trompa en la misma operación porque no dejaba de sangrar.

Por eso el NICE recomienda la salpingectomía salvo que haya otros factores de riesgo de infertilidad, como una trompa contraria dañada, y avisa de que hasta una de cada cinco mujeres con salpingotomía necesita un tratamiento adicional. Con el metotrexato y la espera ocurre algo parecido: según esa misma guía, con evidencia limitada, no hay diferencias entre esperar y el fármaco en el riesgo de rotura, en la necesidad de más tratamiento ni en la fertilidad posterior. Si te han quitado una trompa, lo que dicen los datos es que tus opciones de volver a quedarte embarazada de forma natural son muy parecidas a las de haberla conservado.

Si te lo han diagnosticado o te lo están vigilando

Si estás en seguimiento con metotrexato o con conducta expectante, lo que viene son análisis. Tras el fármaco se mide la hCG los días 4 y 7 y luego una vez por semana hasta que sale negativa; si se espera, los días 2, 4 y 7, y lo que se busca es que cada valor baje al menos un 15 % respecto al anterior. Si se estanca o sube, se replantea el tratamiento. Es un proceso que puede alargarse semanas y en el que tu papel es no saltarte ningún control y volver a urgencias sin esperar a la cita si aparece dolor intenso, dolor en el hombro o mareo, porque un ectópico en tratamiento todavía puede romperse. Si eres Rh negativo, la inmunoglobulina anti-D depende de dónde te atiendan: desde 2026 el NICE británico ya no la recomienda en ectópicos ni abortos hasta la semana 11+6, que es cuando ocurren casi todos, pero muchos protocolos españoles todavía la administran; sigue lo que te indique tu hospital. En un embarazo futuro puedes pedir una ecografía precoz: la guía reconoce ese derecho a consultar pronto.

Hay un tipo que merece mención aparte porque cada vez se ve más: el ectópico en la cicatriz de una cesárea anterior, en el que el embarazo se implanta dentro de la cicatriz del útero. Es menos frecuente que el de trompa pero potencialmente más grave, por el riesgo de hemorragia importante, y el diagnóstico por ecografía no siempre es sencillo. La Sociedad de Medicina Materno-Fetal estadounidense recomienda no esperar, desaconseja tratarlo solo con metotrexato por vía general y prefiere la cirugía, la aspiración guiada por ecografía o el metotrexato inyectado en el propio saco. Si has tenido una cesárea, merece la pena que en tu primera ecografía de un nuevo embarazo se compruebe dónde está implantado.