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Nidar
— Glosario · Letra L

Longitud cráneo-caudal (CRL)

Medida del embrión o feto en línea recta desde la cabeza hasta la nalga, tomada por ecografía en el primer trimestre. Es la base para calcular las semanas de embarazo hasta la 13+6, decide cuándo se puede medir la translucencia nucal (45-84 mm) y, junto con el latido, es el dato que confirma si un embarazo inicial evoluciona.

Los milímetros de las primeras semanas, y lo que valen

En el informe aparece como CRL, del inglés crown-rump length, o como LCC. El embrión empieza a verse hacia la semana 6 como una pequeña línea brillante junto a la vesícula vitelina, y el latido puede verse ya entonces, cuando mide apenas 1-2 mm. Crece deprisa: hacia las 7 semanas ronda los 10 mm. La frecuencia cardiaca también sube con las semanas, de unos 110 latidos por minuto hacia las 6+1 semanas a unos 159 entre las 7+4 y las 8 semanas, así que un latido «lento» en una ecografía muy temprana puede ser simplemente el que corresponde a esa edad. Cada milímetro equivale a pocos días, y por eso la CRL es la medida más exacta de la edad gestacional en el primer trimestre. Las reglas para cambiar la fecha de parto a partir de ella tienen su propia ficha, la de datación ecográfica.

La exactitud tiene un límite, y conviene conocerlo. Medir un embrión de pocos milímetros depende de encontrar el plano correcto y de que esté estirado, y dos ecografistas no siempre obtienen la misma cifra. Esa variabilidad es la razón de fondo de casi todo lo que viene después: el motivo por el que los umbrales de diagnóstico se colocaron por encima de lo que sugerían los primeros estudios, y el motivo por el que ninguna guía decide nada importante con una sola medida cercana al límite. Si tu CRL de hoy no coincide al milímetro con la de hace una semana en otro centro, no es un dato de alarma: es lo esperable.

Por qué el corte está en 7 mm sin latido, y no en 5

Durante años se aceptó que un embrión de 5 mm sin latido era un aborto seguro. Un estudio prospectivo con 1.060 mujeres con embarazos de viabilidad dudosa, seguidas hasta las semanas 11-14, demostró que ese corte daba un 8,3 % de falsos positivos: casi uno de cada doce embarazos declarados perdidos seguía adelante. Para no equivocarse en ningún caso hacía falta llegar a 5,3 mm. Las guías actuales fueron más allá y fijaron el umbral en 7 mm, para cubrir la variación entre observadores. La ACOG señala que esos cortes son más estrictos que los estudios en que se basan, pero la lógica es clara: aquí el error que importa evitar es declarar perdido un embarazo que no lo está.

El NICE lo aplica así. Si la CRL es menor de 7 mm por vía vaginal y no se ve latido, hay que repetir la ecografía al menos 7 días después antes de dar ningún diagnóstico, y pueden hacer falta más controles. Si mide 7 mm o más y no hay latido, se pide una segunda opinión, se repite la ecografía a los 7 días, o ambas cosas. Y si la medida se ha hecho por vía abdominal, que es menos precisa en esta fase, se anota la CRL y se repite a los 14 días como mínimo. Ninguna de las tres situaciones autoriza a actuar con una sola exploración de un solo profesional. Si te han dicho «embrión de 5 mm, no se ve latido todavía», lo que tienes delante es una ecografía de control, no una noticia.

De la semana 8 a la 13: la otra ventana que abre la CRL

A finales del primer trimestre la CRL cambia de oficio. Ya no se usa para saber si el embarazo evoluciona, sino como regla para la ecografía de las 12 semanas: la translucencia nucal se mide solo en fetos con una CRL de entre 45 y 84 mm, que corresponde a la franja de las 11+0 a las 13+6 semanas. Por eso en el informe del cribado combinado la CRL aparece siempre junto a la translucencia: sin ella no se puede interpretar la medida de la nuca, que cambia con el tamaño del feto. A partir de 84 mm la CRL deja de ser la medida de referencia y se pasa a las del segundo trimestre, como el diámetro biparietal o la circunferencia cefálica.

Qué hacer con el número de tu informe. Si la CRL corresponde a menos semanas de las que te salían por la regla, lo más frecuente es que ovularas más tarde, sobre todo si tus ciclos son largos o irregulares; tu hospital decidirá si cambia la fecha según las reglas de redatación. Si el embrión mide menos de 7 mm y aún no se ve latido, lo indicado es repetir, no concluir. Y si ya estás en la ecografía de las 12 semanas y te dicen que no se puede medir la translucencia porque el feto es pequeño o está mal colocado, lo habitual es repetir el intento más tarde o en unos días, dentro de la ventana: no es un hallazgo, es logística de la medida.