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Nidar
— Glosario · Letra G

Gemelaridad

Embarazo con dos o más fetos. Puede ser dicigótica (gemelos no idénticos, de dos óvulos distintos) o monocigótica (gemelos idénticos, de un único óvulo fertilizado que se dividió). Los embarazos múltiples requieren un seguimiento más estrecho por el mayor riesgo de complicaciones.

Bicorial no quiere decir «mellizos», aunque casi todo el mundo lo lea así

En la ecografía del primer trimestre te dirán cuántas placentas y cuántas bolsas hay, y esa etiqueta, la corionicidad, es la que decide el seguimiento. Cómo se ve en la pantalla y qué significa cada combinación lo cuenta la ficha del amnios, y el riesgo propio de compartir placenta, la del síndrome de transfusión feto-fetal. Lo que casi nadie explica es que la corionicidad y la cigosidad, es decir, si los bebés vienen de uno o de dos óvulos, son preguntas distintas. Los gemelos de dos óvulos son siempre bicoriales. Los de un solo óvulo pueden ser monocoriales o bicoriales.

La explicación de los libros de texto es que los gemelos idénticos bicoriales salen de un embrión que se divide en los primeros cuatro días, antes de formar el blastocisto. Una revisión publicada en 2021 en el Journal of Assisted Reproduction and Genetics pone en duda ese dogma: esa división temprana nunca se ha observado en los laboratorios de fecundación in vitro, y aun así transferencias de un solo embrión ya en fase de blastocisto han dado embarazos bicoriales. La consecuencia práctica es sencilla. Si te dicen «bicorial», eso habla de placentas, no de si serán idénticos: si son del mismo sexo, la única forma segura de saberlo es un estudio genético, que no cambia en nada el cuidado del embarazo.

Cuándo nacen y por dónde, con la letra de la guía

La guía NICE de embarazo múltiple da una cifra que conviene tener presente desde el principio: alrededor de 60 de cada 100 embarazos gemelares acaban en un parto espontáneo antes de la semana 37. En los de trillizos, unos 75 de cada 100 nacen espontáneamente antes de la 35. Para los que llegan, fija el momento de terminar según el tipo. En los bicoriales biamnióticos sin complicaciones, programar el parto a partir de la 37+0 no aumenta los problemas graves del recién nacido, y pasar de la 37+6 aumenta el riesgo de muerte fetal. En los monocoriales biamnióticos la fecha se adelanta a partir de la 36+0, con el límite en la 36+6. En los monoamnióticos, entre la 32+0 y la 33+6, como explica la ficha del amnios, y la guía avisa de que esos bebés suelen necesitar ingreso en la unidad neonatal y tienen más problemas respiratorios, un precio que se acepta porque seguir adelante aumenta el riesgo de muerte fetal.

Sobre la vía del parto, el estudio de referencia es el Twin Birth Study, publicado en el New England Journal of Medicine en 2013. Asignó al azar a 2.804 mujeres con gemelos entre las semanas 32 y 38+6, con el primer bebé de cabeza, a cesárea programada o a intentar parto vaginal. Acabaron en cesárea el 90,7 % y el 43,8 %, respectivamente, y la muerte o enfermedad grave de los bebés fue la misma en los dos grupos: 2,2 % y 1,9 %, una diferencia sin significación. Por eso NICE presenta las dos opciones como seguras cuando el embarazo pasa de la semana 32 sin complicaciones y el primer bebé viene de cabeza, avisando de que más de un tercio de los partos vaginales planificados termina en cesárea y de que unos pocos necesitan una cesárea urgente para el segundo gemelo. Si el primero no viene de cabeza, lo que se ofrece es cesárea.

Lo que te van a hacer, y lo que la guía ya no recomienda

Si en tu informe pone bicorial biamniótica, NICE propone al menos 8 consultas con el equipo, con ecografías entre las semanas 11 y 14 y después en las semanas 20, 24, 28, 32 y 36. Si pone monocorial biamniótica, al menos 11 citas y ecografías más seguidas, porque en cada una se busca a la vez la transfusión feto-fetal, la restricción del crecimiento y la anemia-policitemia entre gemelos. Un detalle que sorprende: en los bicoriales la guía pide no fiarse de palpar la tripa ni de medir la altura del útero para vigilar el crecimiento, porque con dos bebés esas medidas no distinguen a uno de otro; todo se hace por ecografía, midiendo también el líquido de cada bolsa por separado. En todos los casos se calcula la diferencia de peso estimado entre los dos bebés: si llega al 20 % o si uno de ellos queda por debajo del percentil 10, los controles pasan a ser como mínimo semanales y con Doppler de la arteria umbilical de cada uno.

Para el parto prematuro, desde 2024 la guía ofrece una ecografía para medir el cuello del útero entre las semanas 16 y 20 y, si mide 25 mm o menos, progesterona vaginal cada noche hasta la semana 34. Igual de importante es lo que desaconseja de rutina: el reposo en cama, el pesario, el cerclaje y los fármacos orales para frenar las contracciones, y usar la fibronectina fetal como única prueba para predecir el parto prematuro. Si alguien te manda a guardar reposo solo por esperar gemelos, es razonable preguntar por qué, porque la guía no lo sostiene. Lo que sí depende de ti es no saltarte ninguna ecografía, sobre todo si son monocoriales.