Gasometría de cordón
Análisis de la sangre del cordón umbilical que se hace justo después del parto para medir el pH, el exceso de bases y los gases. Refleja si al bebé le ha faltado oxígeno durante el parto. El umbral de acidosis importante es un pH arterial por debajo de 7,00; por encima, las secuelas son raras.
Un trozo de cordón que dice cómo ha ido el parto
Nada más nacer el bebé, se pinza un segmento del cordón por los dos extremos, se corta y se saca sangre con una jeringa de sus vasos. Lo de pinzarlo por los dos lados no es un detalle menor: si la sangre sigue en contacto con la placenta, esta continúa consumiendo oxígeno y el pH del cordón puede caer más de 0,2 puntos en una hora, lo que daría un resultado falsamente malo. Con el segmento aislado, en cambio, el valor se mantiene estable a temperatura ambiente durante una hora, así que no hace falta analizarlo en el mismo segundo. El resultado es una foto del equilibrio ácido-base del bebé en el momento exacto en que se pinzó el cordón.
El cordón tiene dos arterias y una vena, y no miden lo mismo. La vena lleva al bebé la sangre que viene de la placenta, ya oxigenada; las arterias devuelven a la placenta la sangre del bebé. Por eso el valor que de verdad retrata al bebé es el de la arteria, y el de la vena informa más bien de cómo funcionaba la placenta. Lo normal es que la vena tenga un pH algo más alto que la arteria. En las series que recoge la revisión de Armstrong y Stenson, el pH arterial medio de los recién nacidos a término ronda 7,24-7,27 y el venoso 7,32-7,34, con un exceso de bases arterial medio de entre -3 y -6 mmol/l.
Dónde está la línea de verdad, y por qué es más baja de lo que parece
La sangre es ácida por debajo de 7,35 en un adulto, pero un recién nacido no es un adulto: en el estudio de Oxford sobre 51.519 bebés a término publicado en BJOG, la mediana del pH arterial fue 7,22, y la mitad central de los bebés estaba entre 7,17 y 7,27. Es decir, un pH de 7,15 en el informe está dentro de lo que se ve a diario en un paritorio. El umbral que la literatura usa para hablar de acidosis patológica es un pH arterial por debajo de 7,00 o un exceso de bases de -12 mmol/l o peor; por encima de esas cifras, las secuelas graves en el periodo neonatal son raras, y el seguimiento de esos niños no ha encontrado efectos en su desarrollo cognitivo.
Incluso por debajo de 7,00 la mayoría de los bebés se recupera sin problemas. En el mismo estudio de Oxford, el riesgo de encefalopatía con convulsiones o muerte fue del 0,16 % en el tramo de pH 7,26-7,30, subió al 0,36 % por debajo de 7,10 y, por debajo de 7,00, llegó al 2,95 %: alto comparado con lo normal, pero lejos de lo que imagina quien lee «acidosis» en un informe. Y el dato más contraintuitivo: más del 75 % de los bebés que sí tuvieron problemas neurológicos habían nacido con un pH por encima de 7,10. El pH del cordón es una pieza útil, pero no explica por sí solo lo que le pasa a un bebé, y los autores concluyen que otras causas pesan más que la acidosis.
Si has visto «pH arterial 7,12» en el informe del parto
Primero, mira qué vaso es. Si solo hay un valor, es probable que sea venoso, porque la vena es más gruesa y se pincha con más facilidad; y un valor venoso normal no descarta del todo una acidosis arterial en partos con compresión del cordón. Tampoco hay que fiarse ciegamente de que dos muestras sean una de cada: en un estudio de 1.798 pares supuestamente arterial y venoso, casi uno de cada cinco (19,5 %) no era fiable, bien porque se habían intercambiado, bien porque las dos venían del mismo vaso. Después, mira el exceso de bases, que distingue los dos tipos de acidez: si el pH es bajo pero el exceso de bases es normal, es una acidosis respiratoria, por dióxido de carbono acumulado en las últimas contracciones, que se corrige sola en cuanto el bebé respira y que no se ha relacionado con peores resultados.
Lo que importa de verdad es cómo está el bebé, no el número aislado. Un pH algo bajo con un bebé que llora, tiene buen tono y se engancha al pecho no cambia nada: es un parto que ha costado, y el cuerpo del recién nacido está preparado para eso. Cuando la cifra sí es preocupante (pH por debajo de 7,00 con un exceso de bases muy negativo), el equipo de neonatología vigila al bebé las primeras horas buscando signos de encefalopatía, y si aparecen se plantea el tratamiento con frío (hipotermia terapéutica). Si te dieron el alta sin que nadie te comentara nada, lo más probable es que el valor no les pareciera relevante; si te queda la duda, pregúntalo en la primera revisión del pediatra con el informe delante.