Decidua
Nombre del endometrio cuando la progesterona lo transforma para recibir un embarazo. En ella se implanta el embrión y de ella sale la parte materna de la placenta. En un informe de patología tras un legrado, «decidua sin vellosidades» significa que no se encontró tejido del embarazo en la muestra, y obliga a descartar un ectópico.
El endometrio con otro nombre, y por qué se llama así
Decidua viene del latín «que se cae», el mismo origen que los árboles de hoja caduca: es la capa que se desprende después del parto. Cuando la progesterona actúa sobre el endometrio, sus células cambian de aspecto, se cargan de reservas y se llenan de células inmunitarias; a ese tejido transformado se le llama decidua. Durante el embarazo tiene tres zonas con nombre propio: la decidua basal, justo debajo del lugar donde se implanta el embrión, que forma la cara materna de la placenta; la decidua capsular, que recubre el saco por el lado que mira a la cavidad; y la decidua parietal, que tapiza el resto del útero.
Lo que la hace interesante es que no es un simple colchón. La decidua es el terreno por el que avanza el trofoblasto y el que marca hasta dónde puede llegar, y la transformación de las arterias del útero empieza en ella antes de que llegue el trofoblasto. Tras el parto, la placenta se separa a través de la decidua basal y lo que queda se elimina en las semanas siguientes con los loquios, como explica la ficha del endometrio. Un detalle que confunde: la decidua se forma aunque el embarazo esté fuera del útero, porque la progesterona actúa igual. Por eso encontrarla no demuestra dónde está el embarazo.
«Decidua sin vellosidades»: lo que significa en un informe de patología
Después de un legrado o una aspiración por aborto, el tejido se envía a anatomía patológica para confirmar dos cosas: que había un embarazo dentro del útero y que no era una mola. Lo que lo confirma son las vellosidades coriales, la parte fetal de la placenta, o el trofoblasto. Si el informe dice «restos deciduales», «decidua con reacción de Arias-Stella» o «endometrio decidualizado sin vellosidades coriales», lo que dice en realidad es que en la muestra solo había tejido materno. La reacción de Arias-Stella es un cambio en las glándulas del endometrio causado por las hormonas del embarazo, con células de aspecto llamativo que pueden parecer atípicas pero son benignas, y aparece tanto en embarazos del útero como en ectópicos.
Esa ausencia de vellosidades tiene dos explicaciones posibles, y la diferencia importa. La frecuente es que el tejido del embarazo ya se hubiera expulsado antes del legrado o que no se viera en la muestra. En un estudio que revisó 94 muestras informadas como «sin vellosidades», se encontró trofoblasto en 22 al repasarlas con más cuidado o con una tinción específica, casi una de cada cuatro. La otra explicación es que el embarazo nunca estuvo en el útero: en un ectópico el útero puede contener decidua e incluso una acumulación de líquido que en la ecografía imita un saco, un pseudosaco. Se han descrito casos de legrados por supuesto aborto que solo sacaron endometrio, mientras el embarazo estaba en la trompa.
Si tu informe dice que no se han visto vellosidades
No significa por sí solo que tengas un ectópico, pero sí que nadie ha demostrado todavía que el embarazo estuviera en el útero, y eso no se deja sin cerrar. Lo habitual es medir la beta-hCG y repetirla: si baja de forma clara en los días siguientes, el embarazo se ha resuelto, estuviera donde estuviera; si se estanca o sube, hay que buscar un ectópico con ecografía. Si antes del legrado se había visto un saco con vesícula o embrión dentro del útero, el hallazgo pierde casi toda su importancia, porque la ecografía ya había localizado el embarazo. Mientras se aclara, un dolor intenso en un lado del abdomen, dolor en el hombro o mareo son motivo para ir a urgencias.
Hay otra situación en la que la decidua se ve a simple vista y asusta mucho: el molde decidual. Es la expulsión de todo el revestimiento del útero en una sola pieza con la forma de la cavidad, precedida de un dolor cólico fuerte que se alivia al salir. Suele relacionarse con tratamientos con progestágenos, como la noretisterona o el anticonceptivo inyectable, y puede confundirse con un aborto. Si expulsas algo así, guárdalo y llévalo: el análisis dirá si es solo decidua o si contiene tejido de embarazo, y en ese último caso habrá que seguir la beta-hCG hasta que se negativice.
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