Dos molestias de la "zona íntima" se vuelven más frecuentes en el embarazo por los cambios hormonales y físicos: las infecciones de orina y la candidiasis vaginal. Ninguna es grave si se trata a tiempo, pero la infección de orina merece especial atención porque, a diferencia de fuera del embarazo, no conviene dejarla pasar. Te contamos cómo distinguirlas y qué hacer.
Por qué son más frecuentes en el embarazo
- La progesterona relaja la musculatura de las vías urinarias, lo que enlentece el flujo de orina y facilita que las bacterias asciendan.
- El útero presiona la vejiga y dificulta su vaciado completo.
- Los cambios en el pH y el flujo vaginal (más estrógenos, más glucógeno) favorecen el crecimiento de hongos.
Infección de orina: por qué no se debe ignorar
En el embarazo, las infecciones urinarias se toman muy en serio porque pueden ascender hacia los riñones (pielonefritis) y asociarse a complicaciones como el parto prematuro. Por eso, incluso sin síntomas, importan.
La bacteriuria asintomática
Es la presencia de bacterias en la orina sin síntomas. Fuera del embarazo no se suele tratar, pero en el embarazo sí, porque puede progresar. Por eso se hace un urocultivo de cribado, habitualmente alrededor del primer trimestre.
Cistitis (infección de vejiga)
Síntomas típicos:
- Escozor o dolor al orinar.
- Ganas frecuentes y urgentes de orinar, aunque salga poca cantidad.
- Molestia en la parte baja del abdomen.
- Orina turbia o con mal olor.
Acude sin demora si aparecen fiebre, escalofríos, dolor en la zona lumbar o los costados (riñones), náuseas o vómitos: pueden indicar que la infección ha llegado al riñón (pielonefritis), que requiere atención médica urgente, a menudo con tratamiento intravenoso.
Tratamiento
La infección de orina en el embarazo se trata con antibióticos seguros para la gestación, elegidos por tu médico según el resultado del urocultivo. Es importante completar todo el tratamiento aunque los síntomas desaparezcan antes, y a veces se repite el cultivo para confirmar que se ha curado.
Candidiasis vaginal
La candidiasis es una infección por hongos (habitualmente Candida) muy común en el embarazo. No es peligrosa para el bebé, pero es molesta.
Síntomas:
- Picor e irritación en la vulva y la vagina.
- Flujo blanco y espeso, tipo "requesón", sin mal olor.
- Escozor al orinar (por contacto) o en las relaciones.
Tratamiento
Se trata con antifúngicos locales (óvulos o cremas vaginales) seguros en el embarazo. Evita los tratamientos orales salvo indicación médica. No te automediques: que sea tu matrona o médico quien confirme que es candidiasis y te indique el tratamiento, porque otros tipos de infección vaginal (como la vaginosis bacteriana) tienen síntomas parecidos pero tratamiento distinto.
El flujo vaginal aumenta de forma normal en el embarazo: suele ser blanquecino o transparente, fluido y sin picor ni mal olor. Eso es fisiológico y no requiere tratamiento. Lo que hay que vigilar es el flujo que pica, huele mal, cambia de color (verdoso, grisáceo) o se acompaña de molestias.
Prevención
- Bebe suficiente agua y no aguantes las ganas de orinar
- Orina después de las relaciones sexuales
- Límpiate de delante hacia atrás
- Usa ropa interior de algodón y evita prendas muy ajustadas
- Evita duchas vaginales y jabones perfumados
- Cambia pronto el bañador o la ropa húmeda
Cuándo consultar
Consulta siempre que tengas escozor al orinar, picor vaginal intenso, flujo anormal o cualquier síntoma de los descritos. En el embarazo es mejor confirmar y tratar pronto que esperar a ver si se pasa.
Preguntas frecuentes
¿La infección de orina puede adelantar el parto?
Una infección urinaria no tratada puede ascender al riñón y asociarse a complicaciones como el parto prematuro. Por eso en el embarazo se trata siempre, incluso cuando no da síntomas (bacteriuria asintomática detectada en el urocultivo).
¿Es normal tener más flujo vaginal en el embarazo?
Sí. El aumento de flujo blanquecino o transparente, fluido y sin olor ni picor es normal por los cambios hormonales. Solo hay que consultar si pica, huele mal, cambia de color o se acompaña de molestias.
¿Puedo usar óvulos para la candidiasis estando embarazada?
Los antifúngicos locales (óvulos y cremas) se consideran seguros en el embarazo, pero conviene que tu matrona o médico confirme el diagnóstico antes, porque otras infecciones vaginales se parecen y necesitan otro tratamiento. Evita los antifúngicos orales salvo indicación.
¿Qué antibióticos puedo tomar para la cistitis embarazada?
Existen varios antibióticos seguros en el embarazo; la elección depende del germen y del urocultivo, así que la decide tu médico. Lo importante es completar todo el tratamiento aunque mejores antes y repetir el cultivo si te lo indican.
