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Nidar
— Glosario · Letra A

Aspirina (dosis baja)

Ácido acetilsalicílico a dosis de 75 a 150 mg al día que se receta a embarazadas con riesgo alto de preeclampsia, desde el primer trimestre. A esa dosis no sirve para el dolor: actúa sobre las plaquetas y la placenta. Solo con receta y seguimiento obstétrico, nunca por cuenta propia.

Para quién es, y por qué no se da a todas las embarazadas

La aspirina a dosis baja es la medida preventiva contra la preeclampsia con más ensayos detrás, pero no se receta de rutina: se reserva para quien tiene más riesgo. La guía NICE británica usa una lista sencilla. Basta un factor de riesgo alto para ofrecerla: hipertensión en un embarazo anterior, enfermedad renal crónica, una enfermedad autoinmune como el lupus o el síndrome antifosfolípido, diabetes tipo 1 o tipo 2, o hipertensión crónica. Y también se ofrece si hay más de un factor moderado: primer embarazo, 40 años o más, más de diez años desde el anterior, un índice de masa corporal de 35 o más en la primera visita, antecedentes de preeclampsia en la familia o un embarazo múltiple. En los hospitales que hacen el cribado combinado del primer trimestre, la decisión sale además de un cálculo de riesgo, que se explica en la ficha de la PAPP-A.

Que no se dé a todas tiene una razón de números. La revisión Cochrane de 2019, con 77 ensayos y más de 40.000 mujeres, encontró que los antiagregantes reducen la preeclampsia en torno a un 18 % (riesgo relativo 0,82), y que hace falta tratar a 61 mujeres de riesgo para evitar un caso. También redujeron algo los partos prematuros, los bebés pequeños para su edad gestacional y las muertes fetales y neonatales, con evidencia de calidad alta. El precio es pequeño pero existe: probablemente aumentan un poco la hemorragia posparto de más de 500 ml (riesgo relativo 1,06). En una mujer de riesgo el balance es claramente favorable; en una embarazada sin factores de riesgo, el beneficio absoluto sería mínimo.

100 o 150 mg: por qué la receta no siempre coincide con la guía

Aquí está el matiz que casi nadie explica y que genera muchas dudas. La guía NICE recomienda de 75 a 150 mg diarios desde la semana 12 hasta el nacimiento del bebé, y reconoce en el propio texto que la aspirina no tenía autorización de comercialización en el Reino Unido para esta indicación: se usa fuera de ficha técnica y debe prescribirla un profesional. En España pasa algo parecido. La ficha técnica de Adiro 100 mg, registrada en la AEMPS, dice que las dosis de hasta 100 mg al día para uso obstétrico con control especializado parecen seguras, que no hay experiencia suficiente por encima de esa cifra y que, en el tercer trimestre, las dosis superiores a 100 mg están contraindicadas.

Por eso es frecuente que a una embarazada le receten 100 mg y a otra, en otro hospital, 150 mg: la segunda pauta es la de los ensayos más recientes, como el ASPRE, y la aplica el equipo bajo su responsabilidad. Tampoco hay una única fecha para dejarla. La NICE habla de mantenerla hasta el parto; el ensayo ASPRE la daba desde las semanas 11 a 14 hasta la 36, y muchos protocolos siguen ese calendario. Ninguna de las dos pautas es un error. Lo que no tiene sentido es ajustarla por tu cuenta, subiendo, bajando o cambiando de marca: la dosis y el día de retirada son los que pauta tu médico.

Si te la han recetado: lo que de verdad cambia el resultado

El dato más útil para ti no está en la dosis, sino en la constancia. Un análisis secundario del ensayo ASPRE midió cuántas pastillas tomaba realmente cada mujer. Con un cumplimiento del 90 % o más, la aspirina redujo la preeclampsia prematura de forma clara (odds ratio 0,24); por debajo del 90 %, el efecto fue mucho menor y dejó de ser estadísticamente significativo (0,59). Es decir, tomarla a días apenas protege. Los grupos que peor la cumplían eran las fumadoras, las menores de 25 años y, curiosamente, las que ya habían tenido una preeclampsia. Si se te olvida a menudo, asóciala a un gesto fijo del día y dilo en la consulta en vez de callarlo.

La otra mitad de la ficha es lo que la aspirina de dosis baja no es. No es un analgésico: a 100 o 150 mg no quita el dolor de cabeza. Y la aspirina a dosis de analgésico sí se evita en el embarazo: la misma ficha técnica advierte de que, a partir de la semana 20, los inhibidores de las prostaglandinas pueden reducir el líquido amniótico por su efecto sobre el riñón del feto y estrechar el ductus arterioso, y que al final del embarazo prolongan el tiempo de sangrado incluso a dosis muy bajas. Así que no tomes aspirina de botiquín para un dolor, no empieces la de dosis baja porque la tome una amiga, y cuéntale siempre al equipo que la tomas, sobre todo si te van a hacer una intervención o se acerca el parto.