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Nidar
— Glosario · Letra A

Amniotomía

Romper la bolsa de las aguas a propósito durante el parto, con un pequeño instrumento en forma de gancho introducido durante un tacto vaginal. También se llama amniorrexis artificial. Se usa en la inducción y cuando el parto se estanca; hecha de rutina en un parto que avanza bien, no lo acorta.

Qué se hace y para qué se usa

La bolsa que rodea al bebé está formada por dos membranas finas, y la amniotomía consiste en abrirlas desde abajo. Se hace durante un tacto vaginal: quien te explora introduce, guiado por los dedos, un instrumento largo y fino con un pequeño gancho en la punta, pellizca la membrana que asoma por el cuello del útero y la rasga. Sale entonces líquido amniótico, a veces un chorro y a veces poco a poco, y se aprovecha para mirar su color, porque un líquido teñido de verde o marrón indica que el bebé ha hecho meconio y hace que se vigile el registro con más atención. Las membranas no tienen nervios, así que lo que se nota es el tacto, no la rotura.

Tiene dos usos principales. En la inducción, cuando el cuello del útero ya está maduro: la guía NICE de inducción recomienda, con un índice de Bishop mayor de 6, inducir con amniotomía y goteo de oxitocina. Y en un parto que se estanca: si en plena fase activa se confirma que la dilatación no avanza, NICE propone ofrecer la amniotomía a quien conserve la bolsa. En el expulsivo, si no hay progreso y la bolsa sigue intacta, también se considera. Fuera de esas situaciones, es decir, en un parto que va bien, la misma guía dice que no se haga de rutina.

Lo que dicen los ensayos: de rutina no acorta el parto

Durante décadas se rompió la bolsa casi por sistema en cuanto había unos centímetros de dilatación, con la idea de que así el parto iría más rápido. La revisión Cochrane de 2013 reunió 15 ensayos con 5.583 mujeres en parto espontáneo y comparó romper la bolsa con intentar conservarla. La duración de la primera fase fue unos 20 minutos más corta de media con la amniotomía, pero con un margen de incertidumbre enorme, desde 96 minutos menos hasta 55 más, es decir, sin diferencia demostrable. Las cesáreas fueron algo más frecuentes en el grupo de amniotomía (riesgo relativo 1,27), aunque sin llegar a la significación estadística, y no hubo diferencias en la satisfacción de las mujeres.

La conclusión de los autores fue clara: con esos datos no se puede recomendar la amniotomía rutinaria como parte del manejo habitual del parto, y la evidencia debería darse a conocer a las mujeres a las que se les ofrece. El matiz está en el parto que ya se ha estancado, que es otra situación: ahí NICE sí la propone, y pide explicar antes que acortará el parto alrededor de una hora y que puede hacer las contracciones más fuertes y más dolorosas. Es una de las diferencias más útiles de conocer: la misma intervención tiene sentido en un parto lento y no lo tiene en uno que avanza solo.

Si te la proponen, o si en tu informe pone «amniorrexis artificial»

Si te proponen romper la bolsa, es razonable preguntar por qué y para qué en tu caso: si es para inducir, si es porque la dilatación se ha parado, o si es simple rutina del centro. Conviene saber lo que cambia después. Las contracciones suelen hacerse más intensas, porque la cabeza apoya directamente sobre el cuello; si estás sin epidural y te lo estás planteando, es un buen momento para decidirlo. Y una vez rota la bolsa, el bebé queda en contacto con el exterior: por eso NICE advierte, en la inducción, de que retrasar el goteo de oxitocina tras la amniotomía puede alargar el parto y aumentar el riesgo de infección del bebé.

El riesgo más temido es el prolapso de cordón, que el cordón umbilical se deslice por delante de la cabeza al salir el líquido y quede comprimido. Es raro: según la guía del RCOG ocurre en el 0,1-0,6 % de los partos en general, y algo más del 1 % en los de nalgas. Pero es una urgencia, y es una de las razones por las que la amniotomía se hace con la cabeza bien apoyada en la pelvis y comprobando el latido del bebé justo después. Si en tu informe pone «amniorrexis artificial» o «bolsa rota artificialmente» seguido de «líquido claro», significa que te rompieron la bolsa y el líquido era normal. «Amniorrexis espontánea» es que se rompió sola.