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Nidar
— Glosario · Letra P

Pérdida de peso neonatal

Bajada de peso que tienen casi todos los recién nacidos en sus primeros días, mientras eliminan líquido y arranca la alimentación. Suele frenarse hacia el tercer o cuarto día y la mitad de los bebés recuperan el peso del nacimiento hacia los 9-10 días. Perder más del 10 % obliga a revisar las tomas, no a suplementar sin más.

Todos pierden, y la pregunta es cuánto y a qué hora

Que el bebé pese menos al alta que al nacer es lo normal, no una señal de que se esté quedando con hambre. Nace con líquido de sobra, elimina el meconio y durante los primeros días solo toma calostro, que es poco en volumen. La guía británica NICE lo resume en tres ideas: es frecuente que los bebés pierdan algo de peso en los primeros días, esa pérdida suele detenerse hacia el tercer o cuarto día de vida y la mayoría han vuelto a su peso del nacimiento a las tres semanas.

Lo que se hace en la planta de maternidad es comparar cada pesada con la del nacimiento en porcentaje. Y aquí hay un matiz que casi nadie cuenta: ese porcentaje solo se entiende sabiendo cuántas horas tiene el bebé y cómo nació. Un 7 % a las 24 horas no significa lo mismo que un 7 % a las 72. Para eso se crearon las curvas NEWT, publicadas en 2015 con los datos de más de 100.000 recién nacidos a término alimentados solo con pecho en hospitales de Kaiser Permanente, en California. Funcionan como las de percentiles de talla: sitúan la pérdida de tu bebé frente a la de otros de sus mismas horas de vida.

El famoso 10 % y la diferencia que marca la cesárea

El 10 % es el número que todo el mundo repite, y las curvas NEWT muestran que no es tan raro llegar a él. A las 48 horas, casi un 5 % de los bebés nacidos por parto vaginal y más del 10 % de los nacidos por cesárea habían perdido el 10 % o más de su peso. A las 72 horas, más de uno de cada cuatro bebés nacidos por cesárea había llegado a esa cifra. La diferencia entre los dos tipos de parto ya se veía a las 6 horas de nacer y se mantenía después. Por eso hay curvas separadas: un bebé de cesárea que pierde algo más está, muchas veces, dentro de lo esperable para él.

La recuperación también es más lenta de lo que se suele decir. Con los mismos datos, el equipo de Ian Paul siguió a 143.889 bebés durante el primer mes. La mitad estaba en su peso del nacimiento o por encima a los 9 días si habían nacido por vía vaginal y a los 10 si fue por cesárea. A los 14 días, el 14 % de los nacidos por vía vaginal y el 24 % de los de cesárea todavía no lo habían recuperado; a los 21 días, el 5 % y el 8 %. La conclusión de los autores fue que no es raro que un bebé siga por debajo de su peso de nacimiento entre los 10 y los 14 días, así que esa fecha es una referencia para mirar con atención, no una línea de fracaso.

Si te dicen que ha perdido «más de la cuenta»: qué debería pasar

Cuando un bebé pasa del 10 %, lo que recomienda NICE no es un biberón automático sino una revisión: explorar al bebé buscando deshidratación o alguna enfermedad que explique la pérdida, preguntar con detalle cómo van las tomas y, a ser posible, ver una toma entera. Muchas veces el problema está en el agarre, en tomas demasiado espaciadas o en un bebé muy dormido que hay que despertar. La misma guía pide volver a pesarlo a intervalos según la preocupación, pero no más de una vez al día, porque las pesadas seguidas miden sobre todo el pañal y la ansiedad.

Si hace falta suplementar, NICE advierte de algo que conviene saber antes de decidir: la leche de fórmula puede ayudar a ganar peso, pero a menudo acaba con la lactancia. Por eso, si se da, recomienda seguir apoyando el pecho, extraerse leche para mantener la producción y ofrecer primero la leche materna disponible y después la fórmula. En casa, lo que vale más que la báscula es observar: que moje pañales a menudo, que las cacas pasen del meconio negro a amarillas, que se despierte para comer y que se le oiga tragar. Un bebé muy dormido que no pide, con pocos pañales mojados o con la piel amarilla, se consulta ese día.