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Nidar
— Glosario · Letra F

Fototerapia

Tratamiento de la ictericia del recién nacido que consiste en exponer su piel a una luz artificial, casi siempre azul, que transforma la bilirrubina en sustancias que el bebé puede eliminar por la orina y las heces sin pasar por el hígado. Se indica según la cifra de bilirubina, las horas de vida y los factores de riesgo del bebé.

No hay una cifra mágica: hay una curva por horas de vida

La bilirrubina es el pigmento amarillo que sale de la degradación de los glóbulos rojos. El hígado del recién nacido todavía tarda en procesarla, así que se acumula en la piel y la mayoría de los bebés se ponen algo amarillos en la primera semana. La fototerapia actúa sobre la bilirrubina que está en la piel: la luz la cambia de forma y la convierte en compuestos que se eliminan sin necesidad de que el hígado los trabaje. Por eso el bebé se trata desnudo, salvo el pañal, y cuanta más piel recibe la luz, mejor funciona.

Lo que decide si hace falta no es una cifra fija, y eso sorprende a muchas familias. La misma cifra puede no necesitar nada en un bebé de cuatro días y sí en uno de 30 horas de vida. Las guías usan curvas con tres variables: las horas de vida exactas, las semanas de gestación y los factores de riesgo de que la bilirrubina dañe el cerebro (prematuridad, incompatibilidad de grupo con el test de Coombs positivo, infección, un bebé que está mal). La guía británica NICE lo dice sin rodeos: no se pone fototerapia a un bebé cuya bilirrubina no supera el umbral de su curva, y si está cerca, se repite el análisis en lugar de tratar por si acaso.

La guía de 2022 subió los umbrales, y se trata a menos bebés

En 2022 la Academia Americana de Pediatría revisó su guía para bebés de 35 semanas o más y subió los umbrales de fototerapia, con la idea explícita de dejar de tratar a bebés que no lo necesitaban. El cambio no es pequeño. Un hospital italiano revisó a 876 bebés que habían recibido fototerapia en su primera semana según los criterios de la Sociedad Italiana de Neonatología y encontró que 713, el 82 %, la habían empezado con una bilirrubina por debajo del nuevo umbral americano, de media 1,8 mg/dl por debajo.

Esto importa porque la fototerapia no es gratis aunque sea segura: separa al bebé de su madre durante horas, a veces obliga a ingresar o reingresar y complica el arranque de la lactancia justo en los días en que se está estableciendo. No todos los hospitales usan la misma curva, así que es posible que en dos centros distintos la misma cifra se maneje de forma diferente. No significa que uno lo haga mal: significa que el margen de seguridad de las curvas antiguas era amplio. Y el tratamiento sigue funcionando igual de bien cuando sí está indicado; lo que se ha ajustado es a quién.

Si le han puesto a la luz: la toma, las gafas y el rebote

Durante la fototerapia el bebé está tumbado boca arriba, con un antifaz o gafitas que le protegen los ojos, y se le mide la bilirrubina a las 4-6 horas de empezar y luego cada 6-12 horas mientras baja. Se puede y se debe dar el pecho: NICE recomienda animar a hacer pausas cortas, de hasta 30 minutos, para las tomas, los cambios de pañal y los brazos, y no dar agua ni suero a un bebé amamantado. Si hace falta un suplemento, el de elección es la leche extraída de su propia madre. Pide ayuda con la lactancia en esos días; un bebé amarillo suele estar más dormido y hay que despertarlo para comer.

La fototerapia se retira cuando la bilirrubina ha bajado claramente por debajo del umbral, y conviene saber que suele volver a subir un poco al quitarla: por eso se repite el análisis 12-18 horas después, algo que no obliga a quedarse ingresado. Hay dos cosas que no se hacen en casa. La primera, poner al bebé al sol de la ventana: NICE desaconseja expresamente la luz solar como tratamiento. La segunda, dejar de dar el pecho por la ictericia. La fototerapia en casa, con mantas o cunas de luz, existe en algunos sistemas sanitarios; una revisión de 2026 con 31 estudios y 5.059 bebés vio que solo el 3,5 % tuvo que ingresar después, aunque la calidad de esa evidencia es baja y no está disponible en todas partes. Si en casa lo ves más amarillo, muy dormido o que no come, llama al pediatra ese mismo día.