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Nidar
— Glosario · Letra C

Cuerpo lúteo

Estructura que se forma en el ovario a partir del folículo que ha liberado el óvulo. Fabrica progesterona y, si hay embarazo, la hCG lo mantiene activo hasta que la placenta toma el relevo, hacia la semana 8. En la ecografía del primer trimestre suele verse como un pequeño quiste en un ovario: es normal y casi siempre desaparece solo.

El «quiste» que no es un problema, sino la fábrica de progesterona

Cuando el ovario libera el óvulo, el folículo que lo contenía no desaparece: se transforma en una estructura amarillenta, el cuerpo lúteo, que empieza a fabricar progesterona para preparar el endometrio. Si no hay embarazo, se apaga a los pocos días y llega la regla. Si lo hay, la hCG que produce el embrión recién implantado lo mantiene encendido, y durante las primeras semanas es la fuente principal de progesterona del embarazo. Hacia la semana 8 la placenta asume esa producción, un relevo que en los textos se llama transición lúteo-placentaria, y a partir de ahí el cuerpo lúteo va perdiendo protagonismo.

Ese relevo explica una práctica que desconcierta a muchas mujeres que se quedan embarazadas por FIV con transferencia de embriones congelados en ciclo sustituido. En ese tipo de ciclo no se ovula, así que no hay cuerpo lúteo, y la progesterona tiene que ponerse desde fuera. Por eso se mantiene hasta que la placenta puede sostener el embarazo por sí sola, habitualmente hasta la semana 10. Nada de eso tiene que ver con los suplementos de progesterona para evitar abortos en embarazos espontáneos, cuya evidencia, bastante más floja, se cuenta en la ficha de la progesterona.

Por qué en la ecografía parece un quiste, y a veces algo peor

En el embarazo, el cuerpo lúteo suele llenarse de líquido y en la ecografía aparece como un quiste en uno de los ovarios, normalmente de 1 a 3 cm. Su aspecto varía mucho: puede verse limpio, como una bolita negra, o con paredes gruesas y ecos en su interior. Con el Doppler en color suele mostrar un anillo de vasos alrededor que los ecografistas llaman «anillo de fuego». Cuando sangra por dentro, algo frecuente, se convierte en un quiste hemorrágico, con un patrón en red o con un coágulo que se retrae y deja bordes angulosos. Y cuando empieza a involucionar puede verse como una masa sólida. Todas esas imágenes pueden sonar alarmantes leídas en un informe, pero describen la misma estructura normal en distintas fases.

Lo que dicen las cifras es tranquilizador. En un estudio de 10.000 embarazadas, los quistes simples de 3 cm o más aparecían en el 5,3 % entre las semanas 8 y 10, y a las 14 semanas quedaban en el 1,5 %. Estos quistes funcionales se resuelven en general antes de la semana 16. En un estudio prospectivo londinense que siguió a todas las embarazadas con una masa en el ovario detectada hasta la ecografía de las 12 semanas, apareció en el 1 % de 28.683 mujeres; el 74,2 % de esas masas desaparecieron solas y solo el 2 % dio alguna complicación.

Si te han dicho que tienes un quiste en el ovario al principio del embarazo

Si el informe habla de «cuerpo lúteo», «quiste de cuerpo lúteo» o «quiste funcional», no hace falta hacer nada: no se trata, no se opera y no afecta al embarazo. Lo habitual es comprobarlo en una ecografía posterior, a menudo la de las 12 o la de las 20 semanas, y verificar que ha menguado o desaparecido. Si persiste más allá de la semana 16, crece o tiene rasgos distintos, se estudia como cualquier otra masa del ovario, porque entonces lo más probable es que no sea un cuerpo lúteo: en el embarazo también aparecen quistes dermoides, endometriomas o cistoadenomas, que no se van solos pero casi siempre son benignos y pueden esperar al posparto.

La complicación que sí conviene conocer es la torsión: el ovario agrandado por el quiste gira sobre su pedículo y se corta su riego. El riesgo aumenta durante el embarazo y alrededor del 60 % de las torsiones ocurre en la primera mitad, pero sigue siendo una rareza. Se manifiesta como un dolor brusco e intenso en un lado de la parte baja del abdomen, a menudo con náuseas o vómitos, y es motivo para ir a urgencias ese mismo día. Un dolor leve y pasajero en un costado, en cambio, es muy común al principio del embarazo. Y si todavía no se ha visto el saco dentro del útero, cualquier dolor en un lado debe valorarse con ecografía para descartar un ectópico, que puede confundirse con un cuerpo lúteo.