Piskacek (signo de)
Asimetría del útero que se percibe al tacto en las primeras semanas de embarazo: la zona donde se ha implantado el embrión crece un poco más y sobresale, dando al útero una forma irregular. Es uno de los signos clásicos de probabilidad de gestación en la exploración precoz, junto con los de Hegar, Goodell y Chadwick.
Por qué el útero crece más de un lado
El embrión no se implanta en el centro del útero, sino en el punto de la pared donde llega. Alrededor de ese punto el tejido se llena de vasos y empieza a crecer y a reblandecerse antes que el resto, así que durante unas semanas el útero deja de tener forma de pera simétrica: una zona, casi siempre cerca de la salida de una de las trompas, sobresale como un abultamiento blando.
Eso es lo que describió Ludwig Piskaček en Viena a finales del siglo XIX y lo que el profesional nota al hacer un tacto bimanual —una mano en el abdomen, dos dedos en la vagina— hacia las semanas 6 a 8. Es un hallazgo transitorio: conforme avanza la gestación el útero se distiende de forma homogénea y la asimetría desaparece sola. No duele, no se ve por fuera y no indica que nada vaya mal.
Es un signo de probabilidad, no un diagnóstico
La obstetricia clásica ordena los hallazgos del embarazo en tres niveles: los de presunción, que nota la mujer (falta de regla, náuseas, cansancio, pecho tenso); los de probabilidad, que detecta el profesional en la exploración (el signo de Piskacek, el de Hegar, el de Goodell, el de Chadwick, el crecimiento del útero); y los de certeza, que demuestran directamente que hay un bebé: latido, movimientos palpados por el explorador y ecografía.
Piskacek pertenece al grupo intermedio, y ese matiz importa. Una revisión de los estudios sobre exploración física en el embarazo precoz concluye que ninguno de estos signos permite ni confirmar ni descartar una gestación por sí solo: su ausencia no significa que no haya embarazo, y para diagnosticarlo hay que pedir una determinación de hCG. Hoy son sobre todo cultura clínica y lenguaje de informe, no herramientas de diagnóstico.
Cuándo una asimetría se estudia más a fondo
Un útero asimétrico en la exploración no siempre es una implantación lateral. También lo produce un mioma, y algunas malformaciones uterinas —como el útero bicorne— dan una forma irregular que estaba ahí desde antes del embarazo.
Por eso, cuando el hallazgo aparece junto a dolor en un lado o sangrado, lo que hace el equipo es una ecografía: no para confirmar el signo, sino para ver dónde está exactamente la gestación y comprobar que está dentro de la cavidad del útero. Si la ecografía es normal y la evolución también, la asimetría no requiere ningún seguimiento especial.
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