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Nidar
— Glosario · Letra P

Perfil biofísico

Prueba de bienestar fetal que combina una ecografía de unos 30 minutos con el registro del latido. Puntúa cinco parámetros (movimientos respiratorios, movimientos del cuerpo, tono, líquido amniótico y registro) con 0 o 2 puntos cada uno; 8 o 10 sobre 10 se considera normal.

Cinco cosas que se puntúan, y por qué no valen lo mismo

El perfil biofísico lo propuso Frank Manning en 1980 como una especie de Apgar antes de nacer. Se hace con el ecógrafo, observando al bebé durante un rato que puede llegar a los 30 minutos, y se le suma un registro cardiotocográfico. Se valoran cinco cosas: si hace movimientos respiratorios (el feto «ensaya» la respiración moviendo el diafragma aunque no tenga aire que respirar), si mueve el cuerpo, si tiene buen tono (abre y cierra las manos o estira y flexiona las extremidades), cuánto líquido amniótico hay y si el registro del latido muestra aceleraciones cuando se mueve. Cada parámetro se puntúa con 0 o con 2, sin términos medios, y la suma va de 0 a 10. Una puntuación de 8 o 10 se considera normal.

Los cinco parámetros no dicen lo mismo, y entender la diferencia ayuda a leer el resultado. Los movimientos respiratorios, los movimientos del cuerpo y el tono son marcadores agudos: reflejan cómo está el bebé ese día, en ese rato, y pueden faltar simplemente porque está en una fase de sueño, que es la razón de que la observación se alargue. El líquido amniótico, en cambio, es un marcador crónico: cuando la placenta lleva tiempo funcionando peor, el bebé orina menos y el líquido baja poco a poco. En la serie original de Manning con 12.620 embarazos de riesgo, la mortalidad perinatal con un perfil normal fue de 0,65 por cada 1.000, frente a 187 por cada 1.000 cuando la puntuación era cero. La prueba discrimina bien en los extremos.

Lo que la Cochrane no ha podido demostrar

Que una prueba separe bien a los bebés que están bien de los que están mal no significa que usarla mejore los resultados, y ese es el punto que casi ninguna página cuenta. La revisión Cochrane sobre el perfil biofísico en embarazos de alto riesgo reunió cinco ensayos con 2.974 mujeres y concluyó que no hay pruebas suficientes para recomendarlo como test de bienestar fetal: comparado con el registro solo o con el perfil modificado, no redujo las muertes perinatales (riesgo relativo 1,33, con un intervalo que incluye el 1) ni los Apgar bajos a los cinco minutos. Lo que sí apareció, en los dos ensayos de mejor calidad, fue más cesáreas en el grupo del perfil biofísico (riesgo relativo 1,60), aunque con solo 280 mujeres.

Por eso en muchos hospitales se usa el perfil biofísico modificado, que se queda con las dos piezas más informativas: el registro, como marcador agudo, y la cantidad de líquido, como crónico. Es más rápido y no necesita un ecografista tanto tiempo. En un estudio con cinco años de pruebas publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology, la tasa de falsos negativos del perfil modificado fue de 0,8 por cada 1.000 mujeres estudiadas, es decir, muy pocos bebés con un resultado normal tuvieron un problema después. La otra cara: el 60 % de los partos que se provocaron por un resultado anormal fueron de bebés sin ningún signo de compromiso, y en un 1,5 % de las mujeres estudiadas antes de término un falso positivo acabó en un parto prematuro.

Si en el informe pone «perfil biofísico 8/10» (o menos)

Un 8/10 o un 10/10 es un resultado normal, y lo que casi todo el mundo quiere saber justo después es qué parámetro es el que falta. Si los dos puntos que no están son los de los movimientos respiratorios, lo más habitual es que el bebé no los haya hecho en ese rato, y no tiene más lectura. Si lo que falta es el líquido, merece más atención porque es el marcador crónico: el informe suele traer entonces la medida del índice de líquido amniótico o de la columna mayor, y tu equipo valorará si hay que repetir la prueba antes o hacer un doppler. Con puntuaciones por debajo de 8, lo habitual es ampliar el estudio en el mismo día o en muy pocos días, y la decisión de adelantar el parto depende sobre todo de la semana de embarazo y del resto de datos, no solo del número.

Lo que tiene sentido hacer tú es lo mismo que con cualquier prueba de bienestar fetal: un resultado normal no es un seguro para las semanas siguientes, así que si notas que el bebé se mueve claramente menos de lo que es habitual en él, hay que acudir a urgencias ese mismo día aunque el último perfil fuera perfecto. Y si te lo están haciendo con frecuencia (por diabetes, hipertensión, crecimiento bajo o embarazo prolongado), es razonable preguntar qué decisión cambiaría según el resultado, porque la evidencia dice que la prueba informa, pero que por sí sola no mejora los resultados frente al registro.