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Nidar
— Glosario · Letra I

Índice de líquido amniótico (ILA)

Estimación ecográfica de la cantidad de líquido amniótico: se suman las columnas de líquido medidas en los cuatro cuadrantes del útero. Un ILA normal se sitúa aproximadamente entre 5 y 25 cm; por debajo hablamos de oligoamnios y por encima de hidramnios (polihidramnios).

Cómo se obtiene el número

El ecografista divide mentalmente el útero en cuatro cuadrantes tomando el ombligo como centro, y en cada uno busca la columna vertical de líquido más profunda que no tenga dentro ni cordón ni partes del bebé. Suma las cuatro medidas y ese total, en centímetros, es el ILA.

En una gestación única se considera normal entre 5 y 24 cm. Por debajo de 5 se habla de oligoamnios; por encima de 24, de hidramnios, que se gradúa en leve (24-29,9), moderado (30-34,9) y grave (35 o más). La otra forma de medirlo es quedarse solo con la columna máxima, cuyo rango normal va de 2 a 8 cm.

Por qué el ILA bajo asusta más de lo que debería

Los dos métodos no rinden igual, y esto es lo más útil que puedes saber si has visto un ILA en el límite. Comparado con la columna máxima, el ILA tiende a sobreestimar el oligoamnios: diagnostica poco líquido en embarazos que en realidad lo tienen suficiente, y ese sobrediagnóstico se traduce en inducciones y cesáreas que no hacían falta.

Por eso, para diagnosticar oligoamnios se prefiere hoy la columna vertical máxima, y el ILA se reserva sobre todo para valorar el exceso de líquido. Si en tu informe aparece un ILA justo por debajo de 5, lo razonable es preguntar cuánto mide la columna máxima antes de dar nada por hecho.

De dónde sale el líquido que se mide

En la primera mitad del embarazo el líquido procede sobre todo del suero materno que atraviesa las membranas y la piel todavía no queratinizada del bebé. A partir de las semanas 23-25 esa vía se cierra y el origen cambia por completo: el líquido pasa a ser fundamentalmente orina fetal, hasta 1.500 ml al día, más unos 350 ml de secreciones respiratorias y gástricas.

De ahí que la cantidad de líquido sea, en la práctica, un indicador indirecto de cómo funcionan los riñones del bebé y de cuánta sangre le está llegando por la placenta. No es un dato aislado: se interpreta junto con el crecimiento, el Doppler y el registro.