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Nidar
Después del parto6 de octubre de 2026· 9 min de lectura

Recuperación del periné tras el parto: puntos, dolor y cuidados

Casi todas las mujeres tienen algún grado de traumatismo perineal tras el parto vaginal. Cuánto tardan en disolverse los puntos, qué es normal y qué no, y cómo cuidarte las primeras semanas.

Revisado por Equipo Nidar · Última revisión: 9 de octubre de 2026Nuestro proceso editorial
Recuperación del periné tras el parto: puntos, dolor y cuidados

El parto vaginal deja huella en el periné. Aunque nadie lo anuncia con grandes titulares, la realidad es que la gran mayoría de las mujeres que paren por vía vaginal tienen algún grado de traumatismo en la zona: un desgarro espontáneo, una episiotomía o ambos. Entender qué ha pasado, cuánto tarda en sanar y cómo cuidarte marca la diferencia entre una recuperación serena y semanas de incertidumbre.

Qué le pasa al periné durante el parto

El periné es el conjunto de músculos, piel y tejidos que rodean la vagina y el ano. Durante el expulsivo, estos tejidos se estiran al máximo para dejar pasar la cabeza del bebé y, con frecuencia, se desgarran o se hace una incisión quirúrgica —la episiotomía— para facilitar la salida.

Los desgarros espontáneos se clasifican en cuatro grados:

  • Grado 1: afecta solo a la piel. Muchos no requieren sutura y cicatrizan solos en pocos días.
  • Grado 2: piel y músculo del periné. Se sutura con puntos absorbibles. Es el desgarro más frecuente.
  • Grado 3: alcanza el esfínter anal externo (se subdivide en 3a, 3b y 3c según la extensión). Requiere sutura en quirófano.
  • Grado 4: esfínter anal externo e interno más la mucosa rectal. El más complejo, también se repara en quirófano.

Los desgarros de grado 3 y 4 se denominan OASI (lesiones obstétricas del esfínter anal) y ocurren, según la guía británica RCOG, en torno al 3 % de los partos vaginales (6 % en el primer parto y menos del 2 % en los siguientes), con mucha variación entre centros.

La episiotomía es una incisión quirúrgica que amplía el canal del parto. En España se hace casi siempre en dirección mediolateral (oblicua, hacia la nalga derecha), no media. En los últimos años su uso ha disminuido porque la evidencia muestra que la episiotomía rutinaria no reduce los desgarros graves; se reserva para situaciones específicas, como el parto instrumentado o el riesgo inminente de desgarro de grado 3-4.

Si quieres más detalle sobre los tipos y la sutura, puedes leer el artículo sobre episiotomía y desgarro perineal.

Cuánto tardan en cicatrizar los puntos

Una de las preguntas más frecuentes en el posparto es cuándo desaparecen los puntos. La respuesta depende del tejido que se haya suturado:

  • Piel: cicatriza en 1-2 semanas. El picor que aparece en torno al día 5-7 es una señal normal de que el tejido se está regenerando.
  • Puntos absorbibles (los que se usan en la sutura del periné): se disuelven solos en 2-4 semanas. No hace falta que nadie los retire; van desapareciendo gradualmente. Puede que encuentres pequeños hilos en la compresa durante esas semanas: es completamente normal.
  • Músculo profundo: tarda entre 4 y 6 semanas en recuperar su integridad estructural.
  • Sensación de "normalidad" completa: la zona puede seguir sensible, con entumecimiento o leve molestia hasta los 3-6 meses. No es raro que la cicatriz note diferente durante más tiempo.

Los desgarros de grado 3-4 tienen una recuperación más prolongada y requieren seguimiento estrecho por parte del equipo que realizó la sutura.

Los primeros días: manejo del dolor e higiene

El dolor perineal los primeros días es completamente esperable. Saber manejarlo evita mucho sufrimiento innecesario.

Analgesia: el paracetamol y el ibuprofeno son la primera línea. Ambos son seguros en el posparto y durante la lactancia materna. El ibuprofeno tiene la ventaja añadida de su efecto antiinflamatorio, especialmente útil para el edema perineal. Tómalos con regularidad los primeros días, sin esperar a que el dolor sea intenso.

Hielo local: en las primeras 24-48 horas, aplicar una bolsita de hielo envuelta en una tela fina sobre el periné alivia el dolor (la revisión Cochrane encontró algo de alivio en los dos primeros días, aunque con evidencia de certeza muy baja). Nunca apliques el hielo directamente sobre la piel y limita cada aplicación a un máximo de 20 minutos.

Higiene: limpia la zona con agua templada tras cada visita al baño. Puedes usar una botella de plástico con agua o la alcachofa de la ducha. Sécate a toquecitos suaves con papel higiénico o una toalla limpia, nunca frotando. El objetivo es mantener la herida limpia y seca sin irritarla.

Compresas: usa compresas de algodón sin perfume ni componentes sintéticos. Cámbialas con frecuencia. No uses tampones hasta que el equipo sanitario lo autorice, que no será antes de las 6-8 semanas.

Tip

Dos aliados muy sencillos marcan la diferencia en los primeros días: el hielo (envuelto en tela, máximo 20 minutos) para bajar el edema las primeras 48 horas, y un cojín con hueco central —el llamado cojín donut o cojín de hemorroides— para sentarte sin presión directa sobre los puntos. Ambos puedes tenerlos preparados antes de volver a casa desde el hospital.

Qué es normal y qué no en las primeras semanas

El cuerpo manda señales durante la cicatrización. Saber distinguirlas evita alarmas innecesarias y, a la vez, permite actuar a tiempo cuando algo no va bien.

Es normal:

  • Algo de picor en la zona, especialmente entre los días 5 y 10.
  • Edema (hinchazón) leve que va cediendo de forma progresiva.
  • Sensibilidad o entumecimiento local durante varias semanas.
  • Notar los puntos "duros" o "tiesos" mientras se van disolviendo.
  • Encontrar pequeños fragmentos de hilo en la compresa.
Atención

Consulta con tu matrona o acude a urgencias si aparece alguno de estos signos: dolor intenso que aumenta en lugar de disminuir después del tercer día; enrojecimiento marcado, calor local o exudado con pus (posible infección de la herida); fiebre por encima de 38 ºC; apertura visible de los puntos (dehiscencia de sutura); o un bulto doloroso y violáceo que aparece en pocas horas en la zona (hematoma perineal, que puede necesitar drenaje). Estos signos requieren valoración médica, no actitud expectante en casa.

El ciclo dolor-miedo-tensión y cómo romperlo

Muchas mujeres desarrollan un miedo anticipatorio a la zona perineal después del parto: cualquier movimiento, la visita al baño o la mera idea de las relaciones sexuales dispara una tensión muscular refleja que, a su vez, aumenta el dolor real. Es un círculo vicioso bien documentado.

La primera deposición es uno de los momentos más temidos. El esfuerzo al defecar puede notar que va a "abrir los puntos", pero en la práctica esto ocurre muy raramente. Lo que sí puede ocurrir es que la tensión y el esfuerzo hagan que duela más.

Para romper el ciclo:

  • Respiración diafragmática: unos segundos de respiración lenta y profunda antes de sentarte en el baño o antes de cualquier movimiento que te genere aprensión relajan la musculatura del suelo pélvico de forma refleja.
  • Evita el estreñimiento: la dieta rica en fibra, la buena hidratación y, si es necesario, un laxante osmótico suave como la lactulosa reducen el esfuerzo al defecar. Comenta con tu matrona si llevas más de dos días sin hacer de vientre.
  • No retrases la micción: retener la orina aumenta la presión en la zona y puede incrementar el dolor. Si te duele orinar, puedes hacerlo bajo el chorro de la ducha o verter agua tibia sobre el periné mientras orinas para diluir la orina y reducir el escozor.

La vuelta a las relaciones sexuales

No existe una fecha exacta que funcione para todas las mujeres. Muchas esperan a la revisión de las seis semanas, pero lo importante es que el sangrado haya terminado, no duela y te sientas preparada, sin presión externa ni interna. Más detalle en sexualidad y anticoncepción tras el parto.

El dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) es muy frecuente: en un estudio con madres primerizas lo tenía el 41 % a los tres meses y el 22 % a los seis, y era más frecuente tras los desgarros y los partos instrumentales. Sus causas más frecuentes son:

  • La cicatriz perineal, que puede estar más rígida o sensible.
  • La sequedad vaginal por hipoestrogenismo, especialmente pronunciada durante la lactancia materna.
  • La tensión del suelo pélvico.

Un lubricante de base acuosa o de base silicona es imprescindible al retomar la penetración. Si el dolor persiste más allá de los tres meses, no lo normalices: existe tratamiento efectivo. Una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico puede hacer tratamiento manual de la cicatriz y trabajo de tono muscular, y en casos de sequedad vaginal intensa puede indicarse estrógenos locales de muy baja absorción sistémica, compatibles con la lactancia.

El suelo pélvico: cuándo empezar los ejercicios

Los ejercicios de Kegel pueden iniciarse desde las primeras 24-48 horas tras el parto, incluso antes de que desaparezcan los puntos, siempre que no duelan al contraer. La contracción suave activa la circulación en la zona, reduce el edema y acelera la cicatrización.

Cómo hacerlos correctamente:

  1. Contrae la musculatura como si quisieras interrumpir el chorro de orina, sin mover los glúteos ni los abdominales.
  2. Mantén la contracción 5-10 segundos y luego suelta completamente durante el mismo tiempo.
  3. Repite 10 veces, tres series al día.

La fisioterapeuta de suelo pélvico es imprescindible si has tenido un desgarro de grado 3 o 4, y muy recomendable en general. Puede valorar el estado real de la musculatura (que no siempre coincide con cómo lo notas tú), trabajar manualmente la cicatriz para que no queden adherencias y diseñar una progresión de ejercicios adecuada a tu situación. Puedes ampliar la información en el artículo sobre suelo pélvico en el posparto.

Desgarro de grado 3-4: seguimiento específico

Los desgarros que afectan al esfínter anal requieren un abordaje diferente desde el primer momento:

  • La sutura se realiza en quirófano, bajo anestesia, por capas y con técnicas específicas.
  • El riesgo posterior de incontinencia de gases o heces, dispareunia y síntomas de suelo pélvico es mayor que con los desgarros de menor grado.
  • El seguimiento incluye una revisión específica en las semanas siguientes (habitualmente entre las 6 y las 12), fisioterapia de suelo pélvico con atención específica al esfínter anal y, si hay síntomas, pruebas como la ecografía endoanal o la manometría anorrectal.

En futuros embarazos, informa siempre al equipo obstétrico del antecedente de desgarro de grado 3-4. Puede influir en la decisión de ofrecer una cesárea electiva en el siguiente parto, especialmente si quedaron síntomas residuales.

Puedes leer más sobre el sangrado y otras señales posparto en el artículo sobre loquios y sangrado posparto.

Cuidados del periné en el posparto
  • Lavar la zona con agua tibia tras cada visita al baño
  • Secar a toquecitos, nunca frotando
  • Cambiar la compresa con frecuencia (algodón sin perfume)
  • Aplicar hielo envuelto en tela las primeras 48 horas (máx. 20 min cada vez)
  • Tomar paracetamol o ibuprofeno con regularidad los primeros días
  • Usar cojín donut para sentarse
  • Evitar el estreñimiento: fibra, hidratación y laxante si es necesario
  • Iniciar ejercicios de Kegel suaves en las primeras 48 horas
  • Consultar a la matrona si hay signos de infección, fiebre o apertura de los puntos
  • Acudir a fisioterapia de suelo pélvico, especialmente tras desgarro de grado 3-4

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tardan en disolverse los puntos de la episiotomía?

Los puntos absorbibles que se usan habitualmente en la episiotomía y en la sutura de desgarros de grado 2 se disuelven entre las 2 y las 4 semanas. No es necesario que nadie los retire. Es normal encontrar pequeños fragmentos de hilo en la compresa durante ese tiempo.

¿Es normal que los puntos piquen mucho?

Sí. El picor, especialmente intenso entre los días 5 y 10, es una señal de cicatrización activa. Si el picor se acompaña de enrojecimiento, calor o exudado, consulta con tu matrona porque puede indicar infección.

¿Puedo ducharme normalmente con los puntos?

Sí. Puedes ducharte con normalidad. De hecho, el agua limpia es la mejor forma de mantener la zona higienizada. Evita los jabones perfumados o antisépticos fuertes directamente sobre la herida: con agua tibia es suficiente.

¿Cuándo puedo volver a hacer deporte?

Los primeros 6-8 semanas conviene evitar el deporte de impacto (correr, saltar) y los ejercicios abdominales de alta presión. Caminar, que puedes hacer desde los primeros días a tu ritmo, es el mejor punto de partida. Una fisioterapeuta de suelo pélvico puede darte el alta para el deporte cuando la recuperación lo permita de forma individualizada.

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de tu matrona, ginecólogo o pediatra. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.

Sobre la autora
Equipo Nidar
Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, elaborada a partir de fuentes oficiales (AEP, OMS, SEGO, Seguridad Social).

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