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Nidar
Después del parto30 de mayo de 2026· 7 min de lectura

Los loquios: el sangrado normal del posparto y cómo evoluciona.

Después del parto, el sangrado puede durar semanas y cambiar de color y cantidad. Se llaman loquios y son normales. Aquí te contamos cómo evolucionan y qué señales sí merecen una consulta.

Revisado por el equipo editorial de NidarNuestro proceso editorial
Los loquios: el sangrado normal del posparto y cómo evoluciona.

Después de dar a luz, el cuerpo necesita semanas para volver a su estado anterior, y uno de los procesos más visibles de esa recuperación es el sangrado. Puede sorprenderte por su cantidad al principio, por su duración o por cómo va cambiando de color con los días. Este sangrado tiene nombre propio, loquios, y es completamente esperable tras un parto, ya sea vaginal o por cesárea. Saber cómo evoluciona normalmente te ayudará a distinguir lo habitual de lo que sí conviene consultar, y a vivir estas semanas con más tranquilidad y menos sustos.

Qué son los loquios

Los loquios son el flujo que el útero expulsa durante el puerperio, es decir, las semanas posteriores al parto. Están formados por sangre, restos del revestimiento del útero, moco y tejido procedente de la zona donde estaba implantada la placenta. A medida que el útero se contrae y vuelve a su tamaño normal, va eliminando todo ese contenido.

Es un proceso de limpieza y cicatrización natural. Aparece tras cualquier parto, también después de una cesárea, y no depende de que des o no el pecho. Aunque al principio puede parecer mucha cantidad, forma parte de la recuperación normal del organismo.

Cómo evolucionan en color y cantidad

Los loquios no son iguales durante todo el puerperio; van cambiando de aspecto de forma bastante predecible. Conocer estas fases te ayuda a saber si lo que ves entra dentro de lo esperado.

  • Loquios rojos (lochia rubra): durante los primeros días son de color rojo intenso, abundantes y pueden contener algún coágulo pequeño. Es la fase de mayor cantidad y suele durar unos tres o cuatro días.
  • Loquios rosados o marrones (lochia serosa): hacia el final de la primera semana y durante la segunda, el sangrado se vuelve más claro, rosado o amarronado, y disminuye en cantidad.
  • Loquios amarillentos o blanquecinos (lochia alba): a partir de la segunda o tercera semana, el flujo se aclara hasta volverse amarillento o casi blanco, escaso, hasta desaparecer.

La cantidad va disminuyendo de manera progresiva. Es normal notar algún aumento puntual del sangrado al levantarte por la mañana, tras un esfuerzo o durante las tomas del pecho, porque la oxitocina hace que el útero se contraiga. Si tras ese repunte el sangrado vuelve a su línea de descenso, no hay motivo de preocupación.

Tip

Que el sangrado pase de rojo a rosado y luego a amarillento es la evolución esperada. Un retroceso puntual a un rojo más vivo tras un día de mucha actividad suele indicar que conviene descansar un poco más, no necesariamente que algo vaya mal.

Cuánto duran

La duración de los loquios varía de una mujer a otra, pero lo habitual es que se prolonguen entre dos y seis semanas. En algunas mujeres desaparecen antes y en otras se alargan un poco más, especialmente las pérdidas leves de tono amarillento del final. Lo importante no es tanto el día exacto en que terminan, sino que la tendencia general sea de disminución progresiva en cantidad y de aclaramiento en el color.

Si pasadas seis semanas sigues con un sangrado claramente rojo y abundante, conviene comentarlo en la revisión posparto para que un profesional lo valore.

Higiene durante los loquios

Cuidar la higiene en estas semanas es importante para tu comodidad y para prevenir infecciones de una zona que todavía está cicatrizando.

Higiene con los loquios
  • Usa compresas posparto, más grandes y absorbentes que las habituales, y cámbialas con frecuencia
  • No utilices tampones ni copa menstrual hasta el alta de tu matrona o médico, por el riesgo de infección
  • Lávate las manos antes y después de cambiarte la compresa
  • Limpia la zona genital con agua, de delante hacia atrás, y sécala con suavidad
  • Cambia la compresa cada pocas horas aunque no esté llena, para mantener la zona limpia y seca
  • Ducha diaria normal, evitando baños de inmersión hasta que te lo autoricen

El motivo de no usar tampones ni copa es claro: el útero y la zona del cuello están cicatrizando, y introducir cualquier objeto aumenta el riesgo de infección. Las compresas permiten además observar el color y la cantidad del sangrado, lo que ayuda a detectar cualquier cambio que merezca atención.

Señales de alarma

La mayoría de los loquios siguen su curso sin complicaciones, pero hay signos que no debes pasar por alto y que requieren contactar con tu matrona, tu médico o acudir a urgencias.

Atención

Consulta de forma urgente si aparece alguna de estas señales: sangrado muy abundante que empapa una compresa entera en una hora o menos; expulsión de coágulos grandes (mayores que una ciruela); mal olor en los loquios; fiebre de 38 °C o más; vuelta a un sangrado rojo intenso después de que ya se hubiera aclarado; dolor abdominal o pélvico intenso; mareo, palidez o sensación de desmayo. Estos signos pueden indicar una hemorragia o una infección y deben valorarse sin demora.

Pedir ayuda ante cualquiera de estas señales no es exagerar. Es mucho mejor consultar y que todo esté bien que dejar pasar un signo importante. Tu matrona y tu médico están para acompañarte también en estas semanas, así que no dudes en preguntar siempre que algo te genere inquietud.

Preguntas frecuentes

¿Es normal tener loquios después de una cesárea?

Sí, los loquios aparecen tras cualquier parto, también después de una cesárea, porque el útero igualmente tiene que eliminar el revestimiento y los restos de la zona placentaria. Pueden ser algo menos abundantes al principio en algunos casos, pero su evolución en color y cantidad es similar a la del parto vaginal.

¿Puedo usar tampones para los loquios?

No durante el puerperio. Mientras dura el sangrado posparto se recomienda usar únicamente compresas y evitar tampones y copa menstrual, porque la zona está cicatrizando y existe riesgo de infección. Tu matrona o tu médico te indicarán a partir de cuándo puedes volver a usarlos.

¿Cuándo debería preocuparme por el sangrado posparto?

Conviene consultar de forma urgente si el sangrado es muy abundante (empapas una compresa en una hora o menos), si expulsas coágulos grandes, si los loquios huelen mal, si tienes fiebre o si el sangrado vuelve a ser rojo intenso después de haberse aclarado. Estos signos pueden indicar hemorragia o infección y deben valorarse cuanto antes.

¿Por qué me ha aumentado el sangrado al dar el pecho?

Porque la succión del bebé libera oxitocina, la hormona que hace que el útero se contraiga, y esas contracciones pueden expulsar algo más de loquios en ese momento. Es una respuesta normal. Si tras la toma el sangrado vuelve a su nivel habitual de descenso, no hay motivo de preocupación.

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de tu matrona, ginecólogo o pediatra. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.

Sobre la autora
Equipo Nidar
Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, elaborada a partir de fuentes oficiales (AEP, OMS, SEGO, Seguridad Social).

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