Test de O'Sullivan
Prueba de cribado de la diabetes gestacional: se bebe un preparado con 50 g de glucosa, sin necesidad de ayunar, y se mide la glucosa en sangre una hora después. Si pasa de 140 mg/dL (130 en algunos protocolos) se considera positiva, lo que no es un diagnóstico: obliga a hacer una sobrecarga larga para confirmarlo o descartarlo.
Una prueba que solo decide a quién hacer la otra
El test de O'Sullivan es el primer paso del cribado en dos pasos de la diabetes gestacional, el más extendido en España. Se hace a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28, y antes en las que tienen factores de riesgo. No hay que ir en ayunas: bebes un líquido muy dulce con 50 gramos de glucosa, esperas una hora, normalmente sentada y sin comer, y te sacan sangre. Si la glucosa está por debajo del corte, ahí se acaba. Si está por encima, se pide la sobrecarga oral de 100 gramos, esta vez en ayunas y con cuatro extracciones en tres horas, que es la que da o no el diagnóstico. Los criterios de esa segunda prueba, y por qué no son iguales en todos los países, están en la ficha de diabetes gestacional.
Lo que casi nadie cuenta es cómo de buena es la prueba, y la respuesta es: razonable, no más. La revisión de la evidencia para el grupo de expertos de Estados Unidos (USPSTF), publicada en JAMA en 2021, calculó que con el corte de 140 mg/dL la prueba detecta el 82 % de las diabetes gestacionales y da negativo en el 82 % de las mujeres que no la tienen. Bajando el corte a 135 la sensibilidad sube al 93 %, pero la especificidad baja al 79 %. Una revisión sistemática anterior, en BJOG, con 26 estudios y 13.564 mujeres, dio cifras algo peores: sensibilidad del 74 % y especificidad del 85 % en los estudios con reclutamiento consecutivo. El dilema entre 130 y 140 es exactamente ese: el corte bajo se deja menos casos por el camino, a cambio de mandar a la curva larga a más mujeres sanas.
Por qué la mayoría de los positivos acaban en nada
Con esas cifras se puede hacer una cuenta aproximada que tranquiliza mucho. En los ensayos que revisó el USPSTF, con el sistema de dos pasos se diagnosticó diabetes gestacional al 4,9 % de las mujeres, es decir, unas 5 de cada 100. La prueba encontraría a unas 4 de ellas. De las 95 restantes, que no tienen diabetes, una especificidad del 82 % significa que alrededor de 17 darían positivo igualmente. En total, unos 21 positivos, de los que solo 4 se confirman. Traducido: si te ha salido alterado el O'Sullivan, lo más probable, con diferencia, es que la sobrecarga salga normal. La prueba no está mal hecha: está diseñada para ser un colador ancho, y la precisión la pone el segundo paso.
Tampoco es la única forma de hacerlo, y eso ayuda a entender qué es. El Reino Unido no la usa: la guía NICE sobre diabetes y embarazo dice expresamente que no se utilicen la glucosa en ayunas, la glucosa al azar, la hemoglobina glicosilada, el test de sobrecarga con 50 gramos ni la glucosa en orina para valorar el riesgo de diabetes gestacional, y en su lugar ofrece directamente una sobrecarga de 75 gramos a las mujeres con factores de riesgo. La OMS y la IADPSG proponen otra alternativa, un solo paso con 75 gramos en ayunas para todas. Cada sistema diagnostica a un número distinto de mujeres, y ninguno ha demostrado ser mejor para los bebés; el O'Sullivan no es «el análisis del azúcar», es solo el filtro de uno de esos sistemas.
Si te ha salido alterado: qué hacer y qué no
Un O'Sullivan positivo no es un diagnóstico, así que no hay que empezar ninguna dieta ni comprar un glucómetro: lo que toca es hacer la sobrecarga de 100 gramos, que se suele programar en pocos días. Sigue las indicaciones de tu centro sobre qué comer los días anteriores y no te pongas a dieta por tu cuenta para «aprobar», porque una curva hecha tras días comiendo poco puede dar un resultado falsamente normal. Si en la sobrecarga solo uno de los cuatro valores sale alto, no se considera diabetes gestacional con los criterios de dos pasos, aunque algunos centros hacen un seguimiento algo más estrecho.
Hay un matiz honesto que añadir. Un metaanálisis de 30 estudios, con más de 18.000 mujeres con el O'Sullivan alterado y la curva larga normal, encontró que tenían algo más de riesgo que las que habían dado negativo desde el principio: más bebés grandes (odds ratio de 1,68), más cesáreas (1,39), más preeclampsia (1,48), más hipoglucemia neonatal (1,43) y más distocia de hombros (1,52). Son aumentos relativos modestos, y encajan con lo que se sabe de la glucosa en el embarazo: el riesgo sube de forma continua, sin una frontera limpia entre sano y enfermo. No significa que tengas diabetes ni que necesites tratamiento, pero sí que caminar a diario y cuidar los azúcares rápidos el resto del embarazo tiene sentido también para ti.
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