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Nidar
— Glosario · Letra O

Óxido nitroso

Gas que, mezclado con oxígeno, se inhala con una mascarilla o boquilla para aliviar el dolor de las contracciones. Es el «gas de la risa»; en inglés se conoce como «gas and air» o Entonox. Lo controla la propia mujer, actúa en segundos y se elimina enseguida, pero su efecto es moderado.

Cómo se usa, y por qué el truco está en el momento

El óxido nitroso se respira mezclado con oxígeno a través de una mascarilla o una boquilla que sujetas tú misma. Esa es la idea central del método: no te lo pone nadie, lo usas cuando lo necesitas y lo dejas cuando quieres. Tampoco te deja dormida ni inconsciente: son concentraciones por debajo de las anestésicas, sigues despierta y conservas los reflejos que protegen la vía aérea.

Lo que más cuesta aprender es el momento. El gas tarda unos 15 a 20 segundos en hacer efecto, así que hay que empezar a respirarlo en cuanto notas que arranca la contracción, no cuando ya está en lo más alto, porque entonces el alivio llega cuando la contracción ya se va. Funciona mejor con respiraciones lentas y profundas. Puedes usarlo en la dilatación, parar, volver a usarlo en el expulsivo o pedir otra analgesia si no te basta, sin que cierre ninguna puerta.

Cuánto alivia de verdad: menos de lo que promete el apodo

La revisión Cochrane sobre analgesia inhalada en el parto, con 26 ensayos y 2.959 mujeres, concluye que el óxido nitroso alivia más que el placebo o que no usar nada, pero el precio son los efectos secundarios: comparado con placebo, las mujeres tuvieron claramente más náuseas, vómitos, mareo y somnolencia. La revisión sistemática de la Universidad de Vanderbilt, con 58 publicaciones, llega a lo mismo por otro camino: alivia menos que la epidural, y la mayoría de los efectos adversos para la madre son molestias que afectan a si se tolera o no, como náuseas, vómitos, mareo y somnolencia, más que riesgos graves.

Lo que ninguna de las dos puede ofrecer es una evidencia sólida, y conviene saberlo. De los 59 grupos de estudio que revisó la de Vanderbilt, solo 2 eran de buena calidad, 11 aceptables y 46 de baja calidad; y los datos sobre satisfacción eran tan distintos entre sí que no se pudieron sumar. La propia Cochrane pide cautela por la heterogeneidad de los resultados. El resumen honesto es el del NHS: no quita todo el dolor, pero puede reducirlo y hacerlo más llevadero. Para algunas mujeres es suficiente, sobre todo si el parto va rápido; para otras es un puente hasta la epidural.

Qué supone para el bebé y qué preguntar en tu hospital

Para el bebé, la tranquilidad viene de un dato concreto: en la revisión de Vanderbilt, el test de Apgar de los recién nacidos cuyas madres usaron óxido nitroso fue similar al de los que nacieron con otros métodos de alivio o sin analgesia. En ti puede producir sensación de aturdimiento, náuseas, sueño o dificultad para concentrarte, y en ese caso basta con dejarlo. El NHS añade un aviso para usos largos: respirarlo durante más de 24 horas puede bajar los niveles de vitamina B12, algo irrelevante en la gran mayoría de los partos pero que conviene conocer.

En el Reino Unido forma parte de la oferta estándar de alivio del dolor, como muestra la propia información del NHS; en España su disponibilidad depende del hospital, así que si te interesa pregúntalo en la visita o en el curso de preparación, y déjalo escrito en el plan de parto. Si lo usas y no te basta, puedes pedir la epidural después: lo uno no excluye lo otro. Y si lo que buscas es no tener que decidir con antelación, es una buena opción de partida, precisamente porque es la más fácil de empezar y de dejar.