Embarazo bioquímico
Embarazo que se detecta solo por la hormona hCG, en un test de orina o en sangre, y que se pierde antes de que la ecografía llegue a ver el saco gestacional. Es muy frecuente, suele parecer una regla que se retrasa unos días y no necesita tratamiento. También se llama aborto bioquímico o pérdida gestacional no visualizada.
Un embarazo que existió, aunque nadie llegara a verlo
«Bioquímico» significa que la única prueba de que hubo embarazo es química: la hCG, la hormona que fabrica el tejido que acabará siendo la placenta desde que el embrión se implanta. El test da positivo, a veces con una línea tenue, y a los pocos días baja la hormona y llega un sangrado parecido a una regla, algo más tardía o más abundante de lo habitual. No se llega a ver saco en la ecografía porque el embarazo se detiene antes de que haya nada visible, que suele ser hacia la semana 5. Es la diferencia con el embarazo anembrionado, en el que sí se forma un saco aunque dentro no haya embrión.
El estudio que mejor mide lo frecuente que es lo publicó Allen Wilcox en el New England Journal of Medicine en 1988. Siguió a 221 mujeres que buscaban embarazo con muestras de orina diarias y una técnica capaz de detectar cantidades mínimas de hCG. De 198 embarazos identificados, el 22 % terminó antes de que se hubiera podido detectar clínicamente; contando también los abortos reconocidos, la pérdida total tras la implantación fue del 31 %. Y un dato que conviene quedarse: de las 40 mujeres con esas pérdidas tempranas, el 95 % logró un embarazo clínico en los dos años siguientes. Es decir, en la gran mayoría no indica un problema de fertilidad.
Por qué ahora se diagnostican más, y si cuenta como aborto
Wilcox ya advertía que casi ninguna de esas pérdidas habría sido detectable con los análisis menos sensibles de la época. Hoy ocurre lo contrario: los tests de farmacia de detección precoz se hacen antes de la falta, y en reproducción asistida se mide la beta-hCG en sangre en un día fijo tras la transferencia, así que se cazan muchos embarazos que antes habrían pasado como un retraso sin importancia. No es que haya más embarazos bioquímicos que antes; es que ahora nos enteramos. Por eso tantas mujeres descubren esta palabra en su primer ciclo de FIV o tras hacerse un test muy pronto.
¿Cuenta como aborto? Depende de para qué se cuente. La guía europea de la ESHRE considera «embarazo químico» un término ambiguo y prefiere hablar de pérdida gestacional no visualizada, pero no la excluye de su definición de aborto de repetición, que habla de pérdida de embarazos sin exigir que se hayan visto en la ecografía. Hay datos que lo respaldan: en un estudio danés con 587 mujeres con abortos de repetición sin causa conocida, cada pérdida no visualizada reducía la probabilidad de hijo vivo en el siguiente embarazo casi lo mismo que un aborto clínico (riesgo relativo 0,90 frente a 0,87), y estas pérdidas eran el 37 % de sus embarazos previos. Así que, si te pasa varias veces, merece contarse en la consulta y no descartarse como «una regla retrasada».
Si te ha pasado: lo que hay que hacer, y lo que no
Un embarazo bioquímico aislado no necesita ningún tratamiento ni legrado, porque no queda tejido que retirar: el sangrado lo resuelve solo. Tampoco justifica un estudio, que se plantea a partir de dos pérdidas. Lo único que importa es comprobar que la hormona llega a cero. Una hCG positiva que no se sitúa en la ecografía también puede ser, en una minoría de casos, un embarazo ectópico, así que si te están haciendo seguimiento con análisis no lo abandones a medias. La guía NICE lo concreta: si la hCG baja más de un 50 % en 48 horas, el embarazo probablemente no seguirá, y se pide un test de orina 14 días después del segundo análisis; si sale negativo no hace falta nada más, y si sigue positivo hay que volver a consulta.
Ve a urgencias si tienes dolor intenso en un lado del bajo vientre, dolor en el hombro, mareo o desmayo, porque son síntomas de ectópico, que no avisa con un sangrado abundante. En cuanto a volver a intentarlo, no hay que esperar ningún número concreto de ciclos: en cuanto termina el sangrado y te sientes con ánimo, se puede. Y aunque médicamente sea una pérdida muy temprana, no tiene por qué doler menos. Hubo un positivo, hubo planes, y es normal vivirlo como un duelo aunque el informe lo despache con una sola palabra.
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