El queso es una de las grandes dudas alimentarias del embarazo, en parte porque circula mucha información contradictoria. La buena noticia es que la regla de fondo es sencilla y que la mayoría de los quesos que comes habitualmente son seguros. Lo que se busca evitar es la listeria, una bacteria poco frecuente pero que en el embarazo puede ser grave.
La regla en dos preguntas
Para saber si un queso es seguro, basta con responder:
- ¿Está hecho con leche pasteurizada?
- ¿Es un queso duro/curado, o blando?
La listeria no sobrevive a la pasteurización ni prospera bien en quesos muy curados (con poca agua y más sal/acidez). El riesgo se concentra en los quesos blandos de corteza enmohecida o leche cruda.
Quesos que SÍ puedes comer
- Quesos duros y curados: manchego curado, parmesano, grana padano, emmental, gruyère, cheddar curado (aunque sean de leche cruda, su curación los hace seguros)
- Quesos pasteurizados blandos sin corteza enmohecida: mozzarella, requesón, queso fresco pasteurizado, ricotta pasteurizada, mascarpone, queso de untar tipo crema
- Queso fundido y lonchas pasteurizadas
- Burgos y similares, si son pasteurizados (míralo en la etiqueta)
- Cualquier queso, blando o no, si está bien cocinado (caliente y humeante): pizza, queso gratinado, croquetas
Cocinar el queso a fondo (que esté caliente del todo, no solo templado) destruye la listeria. Así que una pizza con mozzarella bien horneada o unos macarrones gratinados son seguros aunque el queso fuera blando.
Quesos que conviene EVITAR
- Quesos blandos de corteza enmohecida (blanca): brie, camembert y similares, salvo que estén bien cocinados.
- Quesos azules: roquefort, gorgonzola, cabrales, stilton (salvo cocinados).
- Cualquier queso de leche cruda (no pasteurizada) que sea blando o poco curado.
- Quesos frescos artesanales de procedencia dudosa o sin etiqueta que confirme la pasteurización.
La razón de evitar estos quesos es la listeriosis: una infección poco común, pero que en el embarazo puede provocar aborto, parto prematuro o infección grave del recién nacido. Por eso la precaución, aunque el riesgo en términos absolutos sea bajo.
Lee siempre la etiqueta
La palabra clave es "pasteurizada" (o "elaborado con leche pasteurizada"). Si no lo pone y no puedes confirmarlo, mejor elige otro queso o cocínalo. En quesos artesanales o de mercado, pregunta directamente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo comer queso manchego embarazada?
Sí, el manchego curado es seguro aunque esté hecho con leche cruda, porque su curación prolongada (poca humedad, más sal) impide el crecimiento de listeria. El manchego fresco o semicurado conviene que sea de leche pasteurizada.
¿Por qué no se puede comer queso azul ni brie en el embarazo?
Porque son quesos blandos con corteza enmohecida o vetas de moho y bastante humedad, condiciones donde la listeria puede crecer. Sí puedes comerlos si están bien cocinados (calientes del todo), por ejemplo gratinados.
¿La mozzarella es segura en el embarazo?
Sí, si es pasteurizada (la mayoría lo es). Compruébalo en la etiqueta. Además, la mozzarella bien horneada en una pizza es totalmente segura.
¿Qué pasa si he comido un queso de los prohibidos?
El riesgo de un consumo puntual es bajo. No entres en pánico: vigila si aparecen síntomas como fiebre, malestar tipo gripe o molestias digestivas en los días siguientes y, si es así, consúltalo con tu matrona o médico.
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