Saltar al contenido principal
Nidar
Bebé27 de octubre de 2026· 9 min de lectura

Primera visita al pediatra con el recién nacido: qué esperar y cómo prepararte

La visita a los 15 días de vida marca el inicio del seguimiento de salud de tu bebé. Te explicamos qué explora el pediatra, qué pruebas ya se han hecho en el hospital, cómo saber si la lactancia va bien y qué señales de alarma no pueden esperar a esa cita.

Revisado por Equipo Nidar · Última revisión: 27 de octubre de 2026Nuestro proceso editorial
Primera visita al pediatra con el recién nacido: qué esperar y cómo prepararte

Los primeros días en casa con un recién nacido pueden resultar intensos incluso cuando todo va bien. La primera visita al pediatra de Atención Primaria es la cita que marca el inicio del seguimiento organizado de la salud de tu bebé y, para muchas familias, también es la primera oportunidad de resolver en voz alta las dudas que se han ido acumulando desde el alta hospitalaria. Saber de antemano qué va a pasar en esa consulta ayuda a llegar más tranquilo y a aprovechar mejor el tiempo.

Cuándo es la primera visita al pediatra en España

En el Sistema Nacional de Salud, la primera visita al pediatra de Atención Primaria se realiza habitualmente a los 15 días de vida. Es el punto de partida del Programa de Salud Infantil, antes conocido popularmente como "visitas del niño sano", que establece un calendario de revisiones periódicas desde el nacimiento hasta la adolescencia.

Si el alta hospitalaria se produjo antes de las 48 horas, si el bebé perdió mucho peso durante el ingreso o si hay alguna circunstancia que genera preocupación, el pediatra puede adelantar esa primera visita a los 7-10 días. En caso de duda, vale la pena llamar al centro de salud para consultarlo.

Es importante distinguir esta primera visita de las revisiones que ya ocurren en el hospital antes del alta. En el paritorio y en la planta de maternidad, el neonatólogo o el pediatra hospitalario ya habrá valorado al bebé varias veces: la puntuación de Apgar al minuto y a los cinco minutos, el peso, las pruebas de cribado neonatal y la exploración física completa. La visita en el centro de salud no es una repetición de todo eso: es el inicio de un seguimiento longitudinal diferente.

Atención

Hay situaciones que no pueden esperar a la cita programada a los 15 días. Si el bebé presenta fiebre igual o superior a 38 °C, ictericia intensa que avanza hacia los ojos o las palmas de las manos, rechazo del alimento durante más de cuatro o cinco horas, pérdida de peso superior al 10 % del peso de nacimiento, llanto inconsolable de más de tres horas sin causa aparente o cualquier dificultad respiratoria (quejidos, aleteo nasal, hundimiento entre las costillas), hay que acudir a urgencias pediátricas ese mismo día. No se debe esperar a la próxima visita programada.

Cómo elegir pediatra en España

En el sistema público, el pediatra lo asigna el centro de salud según el domicilio familiar. En algunas comunidades autónomas existe la posibilidad de solicitar un cambio de pediatra dentro del mismo centro o de otro cercano; conviene informarse en el propio centro de salud o a través de la web de la consejería de salud correspondiente.

Quienes cuenten con seguro médico privado tienen más margen para elegir, y pueden además mantener el seguimiento en el sistema público en paralelo, algo frecuente en España para las vacunas o las revisiones del niño sano.

Más allá de la logística, lo que más importa es tener un pediatra con quien la familia se sienta cómoda para hacer preguntas, que sea accesible cuando surge una duda urgente (ya sea por teléfono, por la aplicación del centro de salud o por mensaje) y que tenga formación o experiencia en lactancia materna si eso es relevante para la familia.

Qué explora el pediatra en la primera visita

La exploración a los 15 días es sistemática y sigue un orden que, aunque puede variar ligeramente entre profesionales, incluye siempre los mismos puntos clave.

Peso, longitud y perímetro cefálico. El peso es el dato que más información concentra en esta etapa. Un bebé que ha recuperado su peso de nacimiento antes de los 14 días y sigue subiendo indica que la alimentación funciona. Un bebé que aún no ha recuperado ese peso a los 15 días requiere una evaluación más detallada. Todos los datos se registran en las curvas de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud, que son las de referencia en España.

Ictericia. La ictericia fisiológica es frecuente en los primeros días y suele resolverse sola. El pediatra la valora visualmente y, si la coloración amarilla persiste o parece intensa, puede solicitar una analítica de bilirrubina.

Ombligo. Se revisa el estado del muñón umbilical: que esté seco, sin enrojecimiento ni secreción maloliente. Si tienes dudas sobre cómo están evolucionando los cuidados en casa, puedes leer la guía detallada de cuidados del ombligo del recién nacido.

Auscultación cardíaca y pulmonar. El pediatra escucha el corazón y los pulmones para detectar soplos, alteraciones del ritmo o signos respiratorios que no hayan sido identificados en el hospital.

Piel. Se valoran manchas mongólicas (acumulación de pigmento benigna y frecuente, especialmente en bebés de piel oscura), eritema tóxico neonatal (erupción transitoria normal en los primeros días), posibles hemangiomas y cualquier signo de infección cutánea.

Exploración neurológica. Se evalúa el tono muscular, la simetría de movimientos y los reflejos arcaicos propios del recién nacido: el reflejo de Moro, el de succión, el de prensión palmar y el de marcha automática.

Genitales. En los niños, el hidrocele (acumulación de líquido alrededor del testículo) es frecuente y generalmente se resuelve solo durante el primer año. En las niñas se valoran los labios menores y mayores.

Caderas. Mediante las maniobras de Ortolani y Barlow, el pediatra descarta la displasia de desarrollo de cadera, una alteración que se detecta mucho mejor y se trata con más éxito cuanto más pronto se identifica.

Reflejo rojo pupilar. Con un oftalmoscopio, el pediatra comprueba que el fondo de ojo refleja el color rojo esperado. La ausencia de ese reflejo puede indicar cataratas congénitas u otras alteraciones oculares que requieren derivación urgente al oftalmólogo.

El cribado neonatal: pruebas que ya se hicieron en el hospital

Antes de la primera visita al pediatra de Atención Primaria, en el hospital ya se habrán realizado tres pruebas de cribado que conviene conocer.

La prueba del talón, también llamada prueba metabólica, se hace entre el segundo y el quinto día de vida. Con unas gotas de sangre extraídas del talón del bebé se realiza el cribado de un panel de enfermedades metabólicas, endocrinas y hematológicas: hipotiroidismo congénito, fenilcetonuria, hemoglobinopatías, hiperplasia suprarrenal congénita y otras, según la comunidad autónoma. En España, el número de enfermedades incluidas en el cribado varía entre comunidades, aunque todas incluyen las más frecuentes y graves.

El cribado auditivo neonatal se realiza mediante otoemisiones acústicas o potenciales evocados auditivos, también antes del alta hospitalaria. Permite detectar hipoacusia congénita, cuyo tratamiento precoz es decisivo para el desarrollo del lenguaje.

El cribado de cardiopatías congénitas se lleva a cabo midiendo la saturación de oxígeno en sangre mediante pulsioximetría en las primeras 24-48 horas de vida.

Si alguna de estas pruebas ha dado un resultado positivo, el pediatra lo explicará y derivará para una prueba confirmativa. Es importante saber que un resultado positivo en el cribado no equivale a un diagnóstico: muchos positivos son falsos positivos que se descartan en la segunda prueba.

La lactancia en la primera visita

La primera visita al pediatra es, para muchas familias, la primera evaluación formal de cómo está funcionando la lactancia materna o la lactancia mixta. El indicador más claro es el peso: un bebé que ha recuperado su peso de nacimiento y sigue ganando indica que está tomando suficiente leche.

Tip

Para saber si la lactancia va bien entre visitas, hay dos indicadores sencillos. El primero es el peso: el bebé debe recuperar el peso de nacimiento antes del día 14 y a partir de ahí ganar entre 150 y 200 gramos por semana durante los primeros meses. El segundo son los pañales: a partir del cuarto o quinto día de vida, el bebé debe mojar entre 6 y 8 pañales al día y hacer varias deposiciones blandas y amarillas. Si ambos indicadores van bien, la lactancia funciona.

Si el bebé no ha recuperado el peso de nacimiento en la primera visita, el pediatra evaluará la frecuencia y la duración de las tomas, la técnica de agarre y la presencia de dolor en la madre. En función de lo que encuentre, puede hacer ajustes en las indicaciones, pedir una revisión a los pocos días o derivar a una asesora de lactancia o a una IBCLC (consultora de lactancia certificada internacionalmente). En el artículo sobre lactancia en las primeras semanas encontrarás más detalle sobre las dudas más frecuentes de esta etapa.

Si tienes más preguntas sobre el desarrollo de tu bebé en los primeros meses, la guía de bebé de 0 a 3 meses recoge los hitos de crecimiento y los cuidados esenciales de esta etapa.

El calendario vacunal: lo que viene próximamente

En la primera visita, el pediatra explicará el calendario vacunal de la comunidad autónoma. Existen diferencias entre comunidades en las vacunas financiadas y en el momento de administración, por lo que el calendario exacto depende del lugar de residencia.

La dosis cero de la hepatitis B se administra en el hospital durante las primeras horas de vida. A partir de ahí, las siguientes vacunas empiezan a los dos meses de edad: la hexavalente (que protege frente a difteria, tétanos, tosferina, polio, haemophilus influenzae tipo b y hepatitis B) y, en la mayoría de las comunidades, la vacuna frente al meningococo B o C. El pediatra entregará un calendario completo y resolverá las dudas sobre efectos secundarios esperables y cómo manejarlos en casa.

Preguntas que vale la pena llevar preparadas

La primera visita al pediatra dura poco tiempo. Llevar las dudas escritas de antemano ayuda a no olvidar ninguna en el momento. Estas son algunas de las más habituales:

  • ¿Cómo sé si el bebé está comiendo suficiente?
  • ¿Cuándo es normal que se caiga el cordón umbilical?
  • ¿Puedo bañarle todos los días desde ya?
  • ¿Es normal que duerma tantas horas seguidas o que se despierte tan a menudo?
  • ¿Cuándo puede salir a la calle por primera vez?
  • ¿Qué señales me deben hacer llamar al pediatra o ir a urgencias?

Señales de alarma entre visitas

Conocer las señales de alarma permite actuar sin perder tiempo en los momentos que lo requieren. En un bebé menor de tres meses:

  • Fiebre igual o superior a 38 °C: urgencias pediátricas en el mismo momento, sin esperar.
  • Llanto inconsolable de más de tres horas sin causa aparente.
  • Rechazo del alimento durante más de cuatro o cinco horas.
  • Ictericia intensa que avanza más allá del tronco, llega a los ojos o a las palmas de las manos.
  • Dificultad respiratoria: quejidos al respirar, aleteo de las aletas nasales, hundimiento visible del espacio entre las costillas o por debajo del esternón.
  • Letargia o dificultad para despertar de forma llamativa.

Ante cualquiera de estas señales, la indicación es acudir a urgencias pediátricas el mismo día. No es necesario esperar a la próxima visita programada ni llamar primero al centro de salud si el bebé está visiblemente mal.

Qué llevar a la primera visita del pediatra
  • Cartilla de salud infantil o libreta de salud del bebé (la entregan en el hospital al alta)
  • Informe de alta del hospital
  • Tarjeta sanitaria del bebé (si ya la tienes; si no, puedes tramitarla en el centro de salud)
  • Registro aproximado de tomas: frecuencia, duración o cantidad
  • Registro de pañales: cuántos moja al día y color de las deposiciones
  • Lista de dudas escritas (lactancia, sueño, ombligo, baño, salidas)
  • Bolsa de pañales, ropa de cambio y lo necesario para la toma durante la espera
Fuentes consultadas
  • AEP. Programa de Salud Infantil. Asociación Española de Pediatría, edición actualizada
  • AEPED. Cribado neonatal en España. Asociación Española de Pediatría, 2024
  • Ministerio de Sanidad. Calendario de Vacunación Recomendado en España 2025. Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud
  • NHS. Newborn checks and screening. National Health Service, 2024

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de tu matrona, ginecólogo o pediatra. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.

Sobre la autora
Equipo Nidar
Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, elaborada a partir de fuentes oficiales (AEP, OMS, SEGO, Seguridad Social).

Descarga gratis ✻

Lista completa de la canastilla.

Las 47 cosas que necesitas (y las 23 que te quieren vender pero no). PDF imprimible, organizado por habitación. Suscríbete y te llega al instante.

✻ Sin spam✻ Una carta al mes✻ Cancela cuando quieras
Gratis · PDF · 12 páginas

Si nos la dices, adaptamos lo que te enviamos a tu semana de embarazo.