Las hemorroides son uno de esos temas de los que casi nadie habla, pero que afectan a muchísimas embarazadas —y todavía a más mujeres en las primeras semanas tras el parto—. Son venas dilatadas en la zona del ano y el recto, parecidas a las varices, y aunque resultan molestas o incluso dolorosas, casi siempre mejoran solas con el tiempo y los cuidados adecuados.
Por qué aparecen en el embarazo
Se combinan varios factores muy propios de esta etapa:
- El aumento de progesterona relaja las paredes de las venas, que se dilatan con más facilidad.
- El útero en crecimiento presiona las venas de la pelvis y dificulta el retorno de la sangre desde la zona inferior del cuerpo.
- El estreñimiento, tan habitual en el embarazo, hace que tengas que esforzarte al evacuar, y ese esfuerzo es uno de los grandes desencadenantes.
- El aumento del volumen de sangre circulante también contribuye.
Tras el parto, los pujos durante la fase expulsiva pueden hacer que aparezcan o empeoren, por eso muchas mujeres las descubren precisamente en el posparto inmediato.
Cómo prevenirlas: la clave está en el intestino
Como el estreñimiento es el principal factor evitable, casi toda la prevención pasa por mantener las heces blandas y evitar el esfuerzo al ir al baño.
- Beber 1,5-2 litros de agua al día
- Fibra en cada comida: fruta, verdura, legumbres, integrales
- Moverte a diario (caminar activa el tránsito)
- No aguantar las ganas de ir al baño
- No forzar ni pasar mucho rato sentada en el inodoro
- Evitar estar de pie o sentada demasiadas horas seguidas
Un gesto sencillo que ayuda mucho: apoya los pies en un taburete bajo cuando estés en el inodoro, de modo que las rodillas queden más altas que las caderas. Esa postura "en cuclillas" alinea el recto y reduce el esfuerzo necesario para evacuar.
Cómo aliviarlas si ya han aparecido
Si ya las tienes, estas medidas calman las molestias mientras se desinflaman:
- Baños de asiento con agua tibia durante 10-15 minutos, varias veces al día. Es de lo más eficaz para el dolor y el picor.
- Frío local: compresas frías o gasas con agua fría reducen la inflamación y el dolor agudo.
- Higiene suave: limpia con agua o toallitas sin alcohol ni perfume en lugar de papel áspero, y seca sin frotar.
- No te sientes en superficies duras durante mucho rato; un cojín tipo flotador puede ayudar.
Tratamientos farmacológicos
Existen pomadas y supositorios específicos para hemorroides que pueden usarse en el embarazo, pero no todos los componentes son adecuados (algunos llevan corticoides o anestésicos locales que conviene limitar). Por eso lo correcto es que tu matrona, médico o farmacéutico te recomiende cuál y durante cuánto tiempo. Para el estreñimiento de base, hay laxantes formadores de masa y suavizantes seguros en el embarazo.
Consulta sin demora si hay sangrado abundante, dolor intenso y repentino (puede ser una hemorroide trombosada, que a veces requiere tratamiento), o si el sangrado al evacuar es persistente. Aunque la causa más probable es benigna, cualquier sangrado rectal debe ser valorado por un profesional para descartar otras causas.
Hemorroides en el posparto
Es muy frecuente salir del parto con hemorroides, sobre todo si hubo un expulsivo largo. La buena noticia es que la mayoría se resuelven en las primeras semanas a medida que el cuerpo se recupera. Durante ese tiempo:
- Mantén las mismas medidas de hidratación y fibra (más importantes aún si das el pecho).
- Evita el estreñimiento posparto, muy común por el miedo a evacuar tras un desgarro o episiotomía.
- Los baños de asiento alivian a la vez la zona perineal y las hemorroides.
Si después de varias semanas no mejoran, o si las molestias son importantes, coméntalo en tu revisión posparto: hay tratamientos efectivos y, en casos concretos, opciones quirúrgicas menores.
Preguntas frecuentes
¿Las hemorroides del embarazo desaparecen solas?
En la mayoría de los casos sí. Tienden a mejorar después del parto, cuando desaparece la presión del útero y se normalizan las hormonas. Los cuidados (hidratación, fibra, baños de asiento) aceleran la recuperación y alivian mientras tanto.
¿Puedo usar pomada para hemorroides estando embarazada?
Algunas sí, pero no todas: ciertos componentes (corticoides, anestésicos) conviene limitarlos en el embarazo. Pide a tu matrona o farmacéutico que te indique un producto adecuado y durante cuánto tiempo usarlo.
¿Las hemorroides afectan al parto o al bebé?
No afectan al bebé ni impiden un parto vaginal. Pueden resultar más molestas con los pujos, pero no son una contraindicación para el parto normal.
¿Cómo evito el estreñimiento que las provoca?
Bebe suficiente agua, toma fibra en cada comida, muévete a diario y no aguantes las ganas de ir al baño. Si aun así estás estreñida, hay laxantes suaves seguros en el embarazo que tu profesional puede recomendarte.
