Convivir con endometriosis suele significar años de dolor, de pruebas y, muchas veces, de no sentirse escuchada. Cuando además aparece el deseo de tener un bebé, es habitual que surja una pregunta cargada de miedo: ¿podré quedarme embarazada? La respuesta honesta es que la endometriosis puede dificultar la concepción en algunas mujeres, pero muchas consiguen el embarazo, de forma natural o con ayuda. Entender cómo influye la endometriosis y qué opciones existen ayuda a tomar decisiones con calma y a no perder tiempo cuando conviene buscar apoyo.
Qué es la endometriosis
La endometriosis es una enfermedad en la que un tejido parecido al que recubre el interior del útero —el endometrio— crece fuera de él: en los ovarios, en las trompas, en el peritoneo que tapiza la pelvis y, a veces, en otros órganos. Igual que el endometrio del útero, ese tejido responde a las hormonas del ciclo y sangra cada mes, pero al no tener salida provoca inflamación, adherencias (zonas donde los órganos quedan "pegados") y, en los ovarios, los llamados endometriomas o "quistes de chocolate".
Es una enfermedad frecuente: según la OMS, afecta en torno a una de cada diez mujeres en edad fértil, unos 190 millones en el mundo. Sus síntomas más típicos son el dolor menstrual intenso, el dolor pélvico que aparece también fuera de la regla, el dolor en las relaciones sexuales y, en algunos casos, la dificultad para quedarse embarazada. Sin embargo, la intensidad del dolor no se corresponde con la gravedad de la enfermedad: hay mujeres con mucho dolor y poca afectación, y al revés.
Cómo puede dificultar el embarazo
La endometriosis puede influir en la fertilidad por varias vías que a menudo se combinan. Las adherencias y la inflamación pueden alterar la anatomía de la pelvis y dificultar que el óvulo llegue a las trompas o que estas funcionen bien. Los endometriomas en el ovario pueden reducir la reserva de óvulos, sobre todo si son grandes o si ha habido cirugías previas. Además, el ambiente inflamatorio de la pelvis puede afectar a la calidad de los óvulos y a la implantación del embrión.
Esto no significa que toda mujer con endometriosis tenga problemas de fertilidad. Muchas conciben sin dificultad. Pero, como grupo, las mujeres con endometriosis tardan de media algo más en quedarse embarazadas, y por eso conviene no esperar demasiado antes de consultar si la búsqueda se alarga.
Tener endometriosis no equivale a ser infértil. Muchas mujeres con endometriosis se quedan embarazadas de forma natural. Lo que cambia es que conviene vigilar el tiempo de búsqueda y consultar antes de lo habitual si surgen dudas, para no perder oportunidades.
Opciones cuando cuesta concebir
El abordaje depende de la edad, del tiempo que lleves buscando, del grado de endometriosis y de otros factores de fertilidad de la pareja. Las principales vías son:
Cirugía. La laparoscopia permite extirpar focos de endometriosis y endometriomas y liberar adherencias. En las formas leves (estadios I y II), la guía europea ESHRE considera que puede mejorar las probabilidades de embarazo natural. En cambio, no recomienda operar sistemáticamente los endometriomas antes de una FIV para mejorar los resultados, porque no se ha visto beneficio y la cirugía del ovario puede reducir la reserva de óvulos (sí puede tener sentido por el dolor o para acceder mejor a los folículos). La decisión debe valorarse con cuidado: no siempre operar es la mejor opción para la fertilidad, y es algo que decide el equipo especialista contigo.
Reproducción asistida. La fecundación in vitro (FIV) es a menudo la opción con mejores resultados en endometriosis, porque "salta por encima" de buena parte de los obstáculos: recoge los óvulos directamente del ovario y deposita el embrión en el útero. En las formas leves, la ESHRE contempla la inseminación con estimulación ovárica, que mejora las tasas de embarazo frente a esperar. La técnica concreta y los tiempos los marca el equipo de reproducción según tu situación.
Preservar la fertilidad. En mujeres jóvenes con endometriosis avanzada o que van a someterse a cirugía ovárica, a veces se plantea congelar óvulos antes, para proteger las opciones de futuro. Es una conversación que merece la pena tener pronto. Y si usas tratamiento hormonal para el dolor, la guía británica NICE recuerda que no tiene un efecto negativo permanente sobre la fertilidad posterior.
- Consulta preconcepcional para conocer tu situación de partida
- Valorar la reserva ovárica (analítica y ecografía)
- No demorar la consulta si llevas un tiempo buscando sin éxito
- Hablar de cirugía solo cuando aporte un beneficio claro
- Conocer las opciones de reproducción asistida disponibles
- Plantear preservación de óvulos si hay endometriosis avanzada
- Iniciar ácido fólico antes de buscar el embarazo
Cómo evoluciona la endometriosis durante el embarazo
Durante el embarazo, los ciclos menstruales se detienen y los niveles hormonales cambian de forma profunda. En muchas mujeres esto se traduce en un alivio temporal de los síntomas de la endometriosis, porque el tejido deja de sangrar cada mes. Es frecuente que el dolor disminuya durante buena parte de la gestación. Conviene matizar dos cosas: el embarazo no "cura" la endometriosis —los síntomas suelen volver con el tiempo tras el parto y la lactancia—, y el alivio no es universal.
De hecho, en algunos casos la endometriosis puede dar molestias durante el embarazo, y el crecimiento del útero puede tensar adherencias previas y generar dolor. Por eso es importante no normalizar cualquier dolor como "cosa del embarazo": ante un dolor intenso, conviene comentarlo siempre con el equipo que lleva la gestación.
Durante el embarazo, consulta sin demora si tienes dolor abdominal o pélvico intenso o que no cede, sangrado vaginal, fiebre, o un dolor distinto y muy fuerte de lo habitual. Aunque la endometriosis pueda dar molestias, estos síntomas necesitan ser valorados para descartar otras causas.
El manejo del dolor y el acompañamiento
Más allá de la fertilidad, vivir con endometriosis tiene un coste físico y emocional que merece reconocimiento. El dolor crónico, las pruebas repetidas y la incertidumbre sobre la maternidad pueden pesar mucho. Pedir apoyo psicológico, apoyarte en asociaciones de pacientes y rodearte de profesionales que tomen tu dolor en serio no es un lujo: forma parte del tratamiento.
Si estás buscando embarazo, plantéalo pronto con tu ginecóloga para diseñar un plan a tu medida. Y si ya estás embarazada, recuerda que la mayoría de las mujeres con endometriosis tiene gestaciones que evolucionan con normalidad. La endometriosis es una compañera incómoda, pero no tiene por qué ser la que decida si llegas a ser madre.
Preguntas frecuentes
¿Puedo quedarme embarazada de forma natural con endometriosis?
Sí. Muchas mujeres con endometriosis conciben de forma natural, sobre todo en formas leves. La enfermedad puede alargar el tiempo de búsqueda, por lo que conviene consultar antes de lo habitual si pasan varios meses sin embarazo, para valorar tu situación y, si hace falta, acceder a tratamientos de fertilidad a tiempo.
¿Operarme de endometriosis mejora la fertilidad?
Depende del caso. La cirugía puede mejorar las probabilidades en algunas formas de endometriosis, pero operar los ovarios también puede reducir la reserva de óvulos. No siempre es la mejor opción para la fertilidad. La decisión debe valorarla contigo un equipo especializado, sopesando beneficios y riesgos según tu situación concreta.
¿El embarazo cura la endometriosis?
No. Durante el embarazo muchas mujeres notan alivio del dolor porque los ciclos se detienen, pero no es una cura: los síntomas suelen reaparecer con el tiempo tras el parto y la lactancia. El embarazo es una pausa hormonal, no un tratamiento definitivo de la enfermedad.
¿La endometriosis hace que el embarazo sea de riesgo?
La mayoría de los embarazos en mujeres con endometriosis evolucionan con normalidad. En los estudios se ha descrito un riesgo algo mayor de algunas complicaciones, como el parto prematuro o la placenta previa, por lo que el seguimiento puede ser algo más atento. Los endometriomas, además, pueden cambiar de aspecto en la ecografía durante el embarazo. Ante cualquier dolor intenso, sangrado o síntoma que te preocupe, consúltalo con el equipo que lleva tu embarazo.
