Semana 28
Acumula grasa para regular su temperatura.
Tu bebé en la semana 28
Bienvenida al tercer trimestre. Es oficial: tu bebé pesa ahora alrededor de un kilogramo y mide aproximadamente 37 centímetros de la cabeza a los talones. Ha cruzado un umbral importante, y tú también.
Esta semana ocurre algo fascinante que muchas madres desconocen: tu bebé ya tiene sueño REM. Eso significa que está soñando. Nadie sabe con qué —quizás con las sensaciones que ya conoce: el ritmo de tu corazón, la presión del líquido amniótico, los sonidos amortiguados de tu voz—, pero el cerebro ya produce las ondas eléctricas características del sueño profundo. La corteza cerebral, que controlará el pensamiento, la memoria y la personalidad, está surcándose de pliegues a un ritmo vertiginoso. Cada semana que pasa, el cerebro de tu bebé se vuelve más complejo, más rugoso, más parecido al de una persona.
Los ojos, que llevaban semanas sellados, ahora abren y cierran con frecuencia. Son de un azul grisáceo indefinido —el pigmento definitivo del iris tardará meses en establecerse—, y ya distinguen luz de oscuridad. Si diriges una linterna hacia tu barriga, es posible que notes una reacción.
Tu cuerpo
El tercer trimestre llega con una verdad física incómoda: todo cuesta más. Subir escaleras corta la respiración, dormir se convierte en un puzle de almohadas, y el peso del útero empieza a comprimir el nervio ciático en muchas mujeres, provocando un dolor que irradia desde la cadera hasta la pierna. Si lo estás experimentando, es real, es frecuente y tiene soluciones: calor local, posiciones adaptadas, ejercicio suave en agua o con una matrona especializada en fisioterapia pélvica.
Las contracciones de Braxton Hicks también se vuelven más notorias a partir de ahora. No son contracciones de parto: son el útero "entrenando", tensándose de forma irregular, sin ritmo ni progresión. Duran menos de un minuto y ceden al cambiar de posición o hidratarte. Si notan más de cuatro en una hora o van acompañadas de dolor, contacta con tu equipo sanitario.
Desde la semana 28, muchos protocolos recomiendan que cuentes los movimientos fetales a diario. No necesitas cronometrar con exactitud: simplemente presta atención a si tu bebé se mueve con su ritmo habitual. Si percibes que está menos activo de lo normal durante varias horas, llama a tu matrona. No esperes a mañana. La mayoría de las veces todo está bien, pero confirmar es siempre la decisión correcta.
Qué puedes hacer esta semana
Entrar en el tercer trimestre es un buen momento para activar el modo "preparación activa". No desde el pánico, sino desde la organización serena. Hay cosas concretas que puedes empezar a gestionar ahora para llegar a las últimas semanas con menos carga.
- Programa la analítica del tercer trimestre si tu centro no lo ha hecho ya (incluye prueba de O'Sullivan para descartar diabetes gestacional)
- Empieza a prestar atención consciente a los movimientos fetales cada día
- Inicia o actualiza tu plan de parto, aunque sea en borrador
- Busca un curso de preparación al parto si aún no lo has hecho — suelen llenarse
- Habla con tu pareja o acompañante sobre el rol que quieres que tenga durante el parto
- Descansa sin culpa: tu cuerpo está haciendo un trabajo extraordinario
Un kilogramo de vida que sueña. El tercer trimestre no es la recta final — es el acto más intenso de toda la obra.
Lo que viene
En la semana 29, el cerebro de tu bebé entra en una fase de crecimiento explosivo. Las patadas se vuelven más contundentes —a veces sorprendentemente fuertes— y empezarás a distinguir patrones en sus ciclos de actividad y descanso. Tu cuerpo también irá ajustándose a esta nueva etapa con más síntomas que merecen atención y cuidado.