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3er Trimestre18 de febrero de 2026· 6 min de lectura

Contracciones de Braxton Hicks: cómo reconocerlas y diferenciarlas del parto.

Aprende a reconocer las contracciones de Braxton Hicks, desde cuándo aparecen, en qué se diferencian del parto real y cuándo llamar al hospital.

Las contracciones de Braxton Hicks son endurecimientos del útero que ocurren durante el embarazo sin ser contracciones de parto real. Son irregulares, no aumentan en intensidad con el tiempo y suelen ceder al cambiar de postura o al hidratarse. La mayoría de mujeres las notan a partir del segundo trimestre, aunque se vuelven más frecuentes e intensas en el tercero. Son completamente normales y tienen una función: preparar al útero para el trabajo de parto.

¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks y para qué sirven?

Las contracciones de Braxton Hicks —llamadas así por el médico inglés que las describió en 1872— son contracciones uterinas no coordinadas que el útero realiza a lo largo de todo el embarazo, aunque solo se perciben como tales a partir de la semana 20 aproximadamente. Son una especie de "entrenamiento" del músculo uterino: el útero practica las contracciones que necesitará en el momento del parto.

Estas contracciones ayudan a:

  • Mantener el tono muscular del útero durante el embarazo
  • Mejorar la circulación hacia la placenta
  • Preparar el cuello uterino de forma gradual (especialmente en las semanas finales)

No son una señal de que algo va mal. De hecho, la mayoría de mujeres las tienen durante todo el embarazo sin saberlo, porque en las primeras semanas son demasiado suaves para percibirse.

¿Desde cuándo aparecen y cuándo se notan más?

El útero empieza a contraerse desde muy temprano en el embarazo, pero las contracciones de Braxton Hicks se vuelven perceptibles habitualmente a partir de la semana 20-24. En mujeres que ya han tenido un embarazo anterior, pueden notarse antes y con más intensidad.

En el tercer trimestre —especialmente a partir de la semana 32— se vuelven más frecuentes, más largas y más intensas. Esto puede generar dudas razonables: ¿esto ya es parto? Aquí es donde la tabla de diferencias se vuelve tu mejor aliada.

Tip

Es completamente normal tener varios episodios de Braxton Hicks al día en el tercer trimestre, incluso varios seguidos. No son una urgencia mientras sigan siendo irregulares y cedan al cambiar de postura.

¿Cómo diferenciar Braxton Hicks de las contracciones de parto real?

Esta es la pregunta más importante —y la que más ansiedad genera— del tercer trimestre. Aquí tienes las diferencias clave:

| | Braxton Hicks | Contracciones de parto | |---|---|---| | Regularidad | Irregulares, sin patrón | Regulares, con patrón progresivo | | Frecuencia | Variable, sin seguimiento claro | Cada 5-10 min y se acorta | | Intensidad | Constante o disminuye | Aumenta con el tiempo | | Duración | 30-60 segundos, variable | 45-90 seg, cada vez más larga | | Localización | Solo en el frente del abdomen | Todo el abdomen + espalda baja | | Al moverse | Ceden al caminar, hidratarse, cambiar postura | No ceden con ningún cambio | | Dolor | Tensión o presión leve, raramente dolorosas | Intensidad creciente, difícil de ignorar |

La regla más útil: si tienes dudas, cambia de postura, bebe un vaso de agua y espera 20-30 minutos. Las contracciones de Braxton Hicks suelen ceder. Las de parto, no.

La regla del 5-1-1 ayuda mucho: cuando las contracciones tienen 5 minutos de separación, duran 1 minuto cada una y llevan así 1 hora, es el momento de llamar al hospital. Braxton Hicks nunca cumple ese patrón.

Matrona Carmen Galindo, unidad de partos

¿Qué puede desencadenar las contracciones de Braxton Hicks?

Hay situaciones que las "activan" con más frecuencia. Identificarlas ayuda a entenderlas y a no alarmarse:

  • Deshidratación: es uno de los factores más frecuentes; beber agua puede hacerlas ceder en minutos
  • Actividad física intensa o estar de pie mucho tiempo seguido
  • Vejiga llena: la presión de la vejiga sobre el útero puede desencadenarlas
  • Relaciones sexuales: el orgasmo o el contacto del semen con el cuello uterino (que contiene prostaglandinas) pueden provocar contracciones
  • Movimientos del bebé: especialmente cuando son muy activos
  • Estrés o cansancio acumulado: el agotamiento puede aumentar su frecuencia
Consejo de matrona

Si las contracciones aparecen tras un día de mucha actividad o al final de la tarde, prueba a tumbarte en posición lateral izquierda y beber medio litro de agua. Si son Braxton Hicks, en 20-30 minutos habrán cedido o se habrán espaciado mucho.

¿Cómo aliviar las contracciones de Braxton Hicks?

Aunque no son dolorosas en la mayoría de casos, pueden resultar incómodas o inquietantes. Estas estrategias suelen ayudar:

  • Hidratación: bebe agua o una infusión templada; la deshidratación es causa frecuente
  • Cambio de postura: si estás de pie, siéntate o túmbate; si estás sentada, da un pequeño paseo suave
  • Baño o ducha templada: el calor relaja el músculo uterino y puede hacer ceder las contracciones
  • Respiración lenta y consciente: no detiene las contracciones, pero ayuda a no tensarse y a que la incomodidad sea menor
  • Descanso: si aparecen al final del día, tu cuerpo puede estar diciéndote que reduce el ritmo

¿Cuándo debes llamar al hospital?

Aunque Braxton Hicks son normales, hay situaciones en las que debes contactar con el hospital sin esperar:

  • Las contracciones son regulares (cada 5-10 minutos) y llevan así más de una hora
  • Aumentan en intensidad de forma progresiva y no ceden al cambiar de postura
  • Antes de la semana 37: cualquier patrón regular de contracciones debe consultarse (posible parto prematuro)
  • Aparece pérdida de líquido (rotura de bolsa) o sangrado vaginal
  • Notas que el bebé se mueve menos de lo habitual
  • Tienes dolor de espalda baja constante que acompaña a las contracciones
Atención

Antes de la semana 37, cualquier contracción regular o frecuente —aunque no duela mucho— debe consultarse con el hospital. El parto prematuro puede comenzar con contracciones que no parecen intensas al principio.

Cómo actuar ante contracciones en el tercer trimestre
  • Anotar la hora de inicio, duración y tiempo entre contracciones
  • Cambiar de postura y beber un vaso de agua
  • Esperar 30 minutos y reevaluar si han cedido o siguen igual
  • Si son regulares (cada 5-10 min), llamar al hospital
  • Si hay pérdida de líquido o sangrado, ir directamente a urgencias
  • Si estás antes de la semana 37, consultar aunque no parezcan intensas
  • Llevar siempre a mano el número del hospital y de tu matrona

Resumen

Las contracciones de Braxton Hicks son una parte normal del embarazo: el útero se prepara para el parto desde mucho antes de que llegue el momento. La clave para gestionarlas sin angustia es conocer las diferencias con las contracciones de parto real. Si son irregulares, ceden al cambiar de postura y no van en aumento, respira, hidrátate y descansa. Si son regulares, crecen en intensidad y no ceden, es el momento de llamar al hospital. Tu matrona está ahí para acompañarte en esa decisión.

Sobre la autora
Equipo Nidar
Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, revisada por matronas colegiadas.

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