Semana 4
El cerebro crece a ritmo vertiginoso. Las náuseas también.
Tu bebé en la semana 4
El blastocisto ha llegado al útero y esta semana completa su implantación en el endometrio. Se hunde suavemente en ese tejido esponjoso y cálido, y en cuanto establece contacto comienza a producir una hormona fundamental: la gonadotropina coriónica humana, conocida como hCG. Esta es la hormona que detectan los tests de embarazo. Es también la que le dice a los ovarios "sigue produciendo progesterona, no dejes caer el endometrio": la señal química que evita la menstruación.
Mientras ocurre la implantación, las células del embrión ya se están organizando en capas. La capa más externa —el trofoblasto— se convertirá en la placenta y el saco amniótico. Las capas internas formarán todos los tejidos del bebé. Son los primeros días de una obra arquitectónica extraordinaria: en cuestión de semanas, de este punto invisible surgirán todos los órganos de un ser humano.
El embrión mide en este momento menos de un milímetro. Cabe en el ojo de una aguja, pero ya está vivo y organizándose.
Tu cuerpo
Esta semana puede que empieces a notar las primeras señales. La progesterona sube —para mantener el embarazo— y sus efectos son parecidos a los del síndrome premenstrual: pechos más sensibles de lo habitual, ligero hinchazón abdominal, cansancio que llega sin aviso, quizá un humor algo más variable.
Si esperabas la regla y no llega, un test de embarazo hecho hoy —especialmente con el primer pipí de la mañana, cuando la hCG está más concentrada— ya puede dar positivo. No todos los tests son igualmente sensibles, y si el resultado es negativo pero sigues sin regla en los próximos días, repítelo. Los niveles de hCG se duplican cada 48–72 horas en un embarazo que progresa bien.
Si el test da positivo, el primer paso no es correr al médico esa misma tarde. En la mayoría de los sistemas de salud, la primera visita prenatal se programa entre las semanas 8 y 12. Lo que sí debes hacer esta semana es llamar a tu centro de salud o ginecóloga para pedir esa primera cita. Y si tienes algún medicamento crónico, consúltalo cuanto antes para confirmar que es seguro durante el embarazo.
Qué puedes hacer esta semana
El positivo cambia muchas cosas de golpe — incluida tu relación con el café, el queso curado y las noches sin dormir. Pero no cambia todo a la vez: ve paso a paso. Esta semana, lo más importante es confirmar el embarazo y poner en marcha los engranajes del seguimiento médico.
- Haz el test de embarazo si aún no lo has hecho (primer pipí de la mañana)
- Si es positivo, llama a tu centro de salud o ginecóloga para pedir la primera cita prenatal
- Sigue tomando ácido fólico sin interrupciones
- Elimina el alcohol completamente — no hay ninguna cantidad segura en el embarazo
- Revisa tus medicamentos habituales con tu médica
- Anota la fecha del primer día de tu última regla si aún no lo has hecho — es la base del cálculo de la fecha probable de parto
Una línea en un test. Un universo entero que acaba de empezar a desplegarse.
Lo que viene
La semana 5 trae uno de los hitos más importantes de todo el embarazo: el cierre del tubo neural, la estructura que se convertirá en el cerebro y la médula espinal. Es la razón por la que el ácido fólico importa tanto, y por la que debe tomarse antes de que el embarazo empiece a ser visible.