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Preconcepcional1 de mayo de 2026· 8 min de lectura

Análisis preconcepcionales: qué pruebas hacer antes de buscar el embarazo.

La visita preconcepcional existe en el sistema público y muy pocas mujeres la piden. Qué analítica pedir, qué buscar en los resultados y qué puede cambiar antes de que busques el embarazo.

La mayoría de las mujeres se enteran de que están embarazadas y entonces empiezan a pensar en lo que deberían haber hecho antes. El ácido fólico que tendrían que haber empezado a tomar hace tres meses. La vacuna de la rubéola que nunca comprobaron si tenían. La analítica de tiroides que el médico les dijo que revisarían "cuando llegara el momento" y que sigue pendiente. La visita preconcepcional existe para exactamente esto: revisar tu punto de partida antes de empezar, no cuando ya tienes 6 semanas de embarazo.

Por qué pedir la visita preconcepcional aunque nadie te la ofrezca

La visita preconcepcional está contemplada en el sistema público español, pero en la práctica hay que pedirla de forma proactiva. Muchos centros de salud no la ofrecen de forma sistemática y muchas mujeres no saben que existe. Puedes pedirla a tu médica de cabecera o a tu matrona de centro de salud —son ellas quienes tienen competencia para solicitarla y orientarla.

El objetivo no es encontrar problemas graves. Es identificar factores modificables antes de que el embarazo empiece: carencias nutricionales que se pueden corregir, infecciones a las que no tienes inmunidad y para las que hay vacunas, medicaciones que conviene cambiar con tiempo, o condiciones como el hipotiroidismo subclínico que pueden comprometer un embarazo si no se tratan.

Llegar a la primera visita de embarazo con estos datos ya hechos ahorra tiempo, reduce angustia, y en algunos casos marca una diferencia clínica real.

Analítica básica preconcepcional

La analítica preconcepcional no tiene un protocolo único universal, pero hay un conjunto de pruebas que la mayoría de los profesionales de salud perinatal recomendarían:

Hemograma: para detectar anemia, especialmente ferropénica. La anemia al inicio del embarazo se asocia con mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. Mejor empezar con reservas adecuadas.

Ferritina: el hemograma puede ser normal con las reservas de hierro ya muy bajas. La ferritina mide esas reservas directamente. Idealmente por encima de 30 ng/ml antes de quedar embarazada.

Glucosa basal: para detectar diabetes tipo 2 no diagnosticada o prediabetes. Una glucemia alterada antes de la concepción aumenta el riesgo de malformaciones en las primeras semanas, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas.

Función tiroidea (TSH): el hipotiroidismo es más frecuente en mujeres en edad fértil de lo que se suele pensar, y muchas veces es subclínico —con T4 normal pero TSH elevada. Esto importa porque la tiroides fetal no es funcional hasta la semana 12; hasta entonces, el bebé depende completamente de las hormonas tiroideas de la madre. Un hipotiroidismo subclínico no tratado aumenta el riesgo de aborto espontáneo y se asocia con peor desarrollo neurológico del feto. El umbral que manejan muchos especialistas para buscar el embarazo es TSH por debajo de 2,5 mUI/L. Si tu TSH está entre 2,5 y 4, merece revisión.

Vitamina D: la deficiencia de vitamina D es muy prevalente en España, especialmente en latitudes altas y en mujeres con poca exposición solar. Niveles bajos de vitamina D al inicio del embarazo se asocian con mayor riesgo de preeclampsia y parto prematuro. Un valor de 25-OH vitamina D por encima de 30 ng/ml es el objetivo.

Serologías: qué buscar y por qué

Rubéola: si la infección por rubéola ocurre en las primeras 16 semanas de embarazo, puede causar malformaciones graves (sordera, cardiopatías, cataratas, discapacidad intelectual). La mayoría de las mujeres adultas tienen inmunidad adquirida por vacunación o infección pasada, pero conviene confirmarlo antes. Si no hay inmunidad, la vacuna —que es de virus vivos atenuados— debe ponerse al menos un mes antes de buscar el embarazo.

Varicela: misma lógica. La varicela en el primer trimestre puede causar varicela congénita con malformaciones. Si no tienes inmunidad comprobada o historia clara de haber pasado la enfermedad, se recomienda vacunarse y esperar un mes.

Toxoplasma: si la serología muestra que no eres inmune (IgG negativa), significa que nunca has pasado la infección. Durante el embarazo habrá que tomar medidas preventivas: no comer carne poco cocinada, evitar el contacto con heces de gato, lavarse bien las manos tras manipular tierra. Conocer el resultado antes del embarazo te permite entender el contexto de las analíticas de seguimiento.

VIH, hepatitis B y C, sífilis: estas pruebas se realizan de forma rutinaria al principio del embarazo, pero hacerlas antes tiene una ventaja: si algún resultado es positivo, tienes tiempo para consultar, iniciar tratamiento si procede, y tomar decisiones sin la presión de que ya hay un embarazo en curso.

Grupo sanguíneo y factor Rh: si eres Rh negativa y tu pareja es Rh positivo, tus futuros bebés pueden ser Rh positivos, lo que en el embarazo puede generar incompatibilidad y sensibilización. Saber esto de antemano no cambia el embarazo en sí, pero prepara el terreno para entender por qué recibirás gammaglobulina anti-D en determinados momentos.

Lo que dice la matrona

La visita preconcepcional no es un capricho ni un lujo de quien tiene demasiado tiempo libre. Es una inversión de una hora que puede evitar semanas de angustia durante el embarazo. Pídela cuando estés pensando en buscar el embarazo, no cuando ya des positivo: la mayoría de los factores que revisamos se pueden modificar, pero necesitan tiempo.

Función tiroidea: el detalle que muchas veces se pasa

La TSH merece un párrafo propio porque es el resultado que más frecuentemente se malinterpreta. En los análisis habituales, el rango de normalidad de la TSH llega hasta 4 o 5 mUI/L dependiendo del laboratorio. Pero durante el embarazo —y específicamente para buscar el embarazo— los endocrinólogos y obstetras manejan umbrales más estrictos.

Si tu TSH está por encima de 2,5 mUI/L antes de la concepción, muchos especialistas en endocrinología perinatal recomendarán reevaluación y, si hay otros factores de riesgo (anticuerpos antitiroideos positivos, historia familiar, síntomas de hipotiroidismo), pueden iniciar tratamiento con levotiroxina. Ajustar la función tiroidea antes de quedar embarazada es mucho más sencillo que hacerlo en las primeras semanas de embarazo, cuando las necesidades de hormona tiroidea ya han aumentado un 30-50%.

Portadores de enfermedades genéticas

El estudio de portadores permite saber si una persona es portadora sana de enfermedades genéticas autosómicas recesivas, es decir, que no la afectan a ella pero que podrían afectar al bebé si la pareja también es portadora. Las más frecuentes son la fibrosis quística, la atrofia muscular espinal (AME) y el síndrome de X frágil.

Este estudio no está incluido en el cribado prenatal rutinario del sistema público español, pero puede solicitarse de forma privada. El coste oscila entre 300 y 600 euros para un panel amplio que cubre varias decenas de enfermedades. Tiene especial relevancia si hay antecedentes familiares de alguna de estas enfermedades, si ambos miembros de la pareja tienen origen étnico asociado a mayor prevalencia de portadores (por ejemplo, la fibrosis quística es más frecuente en población de ascendencia noreuropea), o si ha habido pérdidas gestacionales repetidas sin causa identificada.

Revisión de medicación: lo que hay que cambiar antes de buscar

Hay medicamentos que se deben revisar antes de buscar el embarazo porque son teratogénicos o porque requieren transición a alternativas más seguras:

Antiepilépticos: el valproato está contraindicado en el embarazo por sus efectos sobre el tubo neural y el neurodesarrollo fetal. Si lo tomas, necesitas hablar con tu neurólogo con antelación suficiente para evaluar si es posible cambiarlo o reducirlo.

Isotretinoína (usada para el acné): teratogénica, se debe suspender al menos un mes antes de buscar el embarazo. Los programas de control incluyen test de embarazo mensual por esta razón.

Anticoagulantes orales tipo warfarina o acenocumarol: el paso a heparina de bajo peso molecular es el estándar durante el embarazo, pero la transición debe planificarse con el hematólogo.

Metotrexato y otros inmunosupresores: usados en enfermedades autoinmunes, muchos son incompatibles con el embarazo y requieren un período de lavado específico.

Si tomas cualquier medicación crónica, es el momento de revisar su categoría de seguridad en embarazo y, si hay dudas, consultar con tu médica antes de empezar a buscar.

Análisis y pruebas preconcepcionales
  • Hemograma completo
  • Ferritina (no solo hierro sérico)
  • Glucosa basal en ayunas
  • TSH (función tiroidea) — objetivo: por debajo de 2,5 mUI/L
  • Vitamina D (25-OH vitamina D)
  • Serología rubéola (IgG e IgM)
  • Serología varicela (IgG)
  • Serología toxoplasma (IgG e IgM)
  • VIH, hepatitis B (HBsAg y anti-HBs), hepatitis C, sífilis
  • Grupo sanguíneo y factor Rh
  • Revisión de medicación crónica con tu médica
  • Comprobar calendario vacunal: rubéola, varicela (si no hay inmunidad), gripe, pertussis
  • Valorar estudio de portadores genéticos si hay antecedentes familiares
  • Iniciar ácido fólico 400 mcg/día (o 5 mg si hay factores de riesgo) idealmente 3 meses antes

Estilo de vida: qué influye de verdad

El tabaco reduce la fertilidad, aumenta el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro y bajo peso al nacer. Dejarlo antes del embarazo es la intervención de estilo de vida con mayor impacto demostrado. No hay un umbral seguro de cigarrillos durante el embarazo.

El alcohol no tiene dosis segura conocida durante el embarazo. La recomendación es cero durante el embarazo; antes de la concepción, la moderación es razonable pero dejarlo completamente al empezar a buscar simplifica la decisión.

Un IMC muy bajo (por debajo de 18,5) o muy alto (por encima de 30) se asocia con mayor dificultad para concebir y mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo. Ninguno de los dos se "corrige" en semanas, pero empezar a trabajar en ello antes de buscar el embarazo da más margen.

El ejercicio físico moderado es beneficioso antes y durante el embarazo. No hay que parar de hacer ejercicio para quedarse embarazada.

Sobre la autora
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Redacción Nidar

Redacción especializada en salud materno-infantil, revisada por matronas colegiadas.

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